lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
24/02/2016
     
Protocolo

Notoria incomodidad hoy en la ciudad por el desencuentro con Patricia Bullrich, que consultada esta mañana sobre los cortes de calles y avenidas dijo: "Estoy en Washington, hay que preguntarle a Ocampo"

 
    No tuvo una buena mañana el Ministro de Seguridad de la ciudad cuando se enteró de las declaraciones de su par nacional. Y el malestar se trasladó a otras áreas del Gobierno de Horacio Rodriguez Larreta.  La causa fue el doble reclamo por parte de los trabajadores estatales de ATE y militantes de izquierda del PTS y otras organizaciones.

  Los primeros nunca comunicaron ningún piquete y por eso había mucho malestar en el Gremio cuando desde el lunes se indicaba que su protesta iba a ser la probeta de ensayo del nuevo protocolo de Seguridad que intenta aplicar Patricia Bullrich. Por eso Hugo Godoy, Secretario Gral. dijo " nunca cortamos  calles y esta vez tampoco.  Solo la concentración y marcha hacia Casa de Gobierno."

    Los militantes de la izquierda mas combativa en cambio si interrumpieron completamente el tránsito desde las 8 de la mañana en Corrientes y Callao y allí empezaron los problemas de jurisdicción entre Capital y Nación. Bullrich y Burzaco están en la Capital norteamericana y dijeron que la ciudad era la encargada de la aplicación del protocolo porque así fue acordado con las provincias: Nación elabora y diseña las normas para disuadir cortes y cada gobierno provincial se encarga de su aplicación, salvo en rutas nacionales donde se utilizará a Gendarmería o Prefectura.

   Trasladar a la práctica esta idea no es para nada sencillo. Es cierto que la sociedad mayoritariamente está saturada de piquetes y cortes permanentes, pero también es verdad que nadie convalidará ningún exceso represivo - menos algún herido- cómo saldo de la disputa por la libre circulación en las calles.  Por aquí pasaba el malestar que nunca hizo público Martín Ocampo, que vio cómo muy temprano le decían por teléfono que debía hacerse cargo de un problema complejo y con eventuales costos políticos muy altos. 

    El protocolo se anunció la semana pasada. Está preparada la Metropolitana para un trabajo serio de disuación? Se puede garantizar un corrimiento de los manifestantes sin violencia? Quién paga los costos si el intento no termina bien? El problema no es solo del Ministro de Seguridad sino del Gobierno de la ciudad todo.

   Previsiblemente no hubo disuasión y los piquetes interrumpieron el tránsito por largas horas.  No será nada sencillo que las provincias acepten implementar este protocolo que diseñó Nación. Otra cosa podrá ser con los cortes de la Panamericana. Allí, si la fuerza de choque es federal y el control político de la situación es del Ministerio de Seguridad de la Nación  puede ser  mas factible. Hoy se intentó una "tercerización" que dificilmente acepte algún par de Ocampo en otro lugar del país.