lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
22/02/2016
     
Culpas de ayer

Es verdad que el conflicto docente hoy es nacional. Pero como siempre, coparticipación mediante, el problema principal es la provincia de Buenos Aires. Los números de Santa Fe, Córdoba y Capital

      Las cifras son significativas. En territorio bonaerense la suma total de docentes es de 330.000. En Capital Federal  55.000 y en Córdoba y Santa Fe  llegan a alrededor de 60.000. El problema no es solo la cantidad sino los recursos. Rodriguez Larreta, Schiaretti y Lifschitz reciben una coparticipación impositva mucha mas cercana a sus necesidades que Buenos Aires pero con algunas singularidades. Por ejemplo la generosidad reciente de Nación para Capital por el traspaso de la Policía Federal que provocó el malestar de todos los otros gobernadores mientras Córdoba y Santa Fe siguen esperando  que se cumpla en tiempo y forma el fallo de la Corte sobre el mismo tema.

    Rogelio Frigerio dijo el fin de semana que "muy posiblemente Nación colabore con las provincias para solucionar el tema docente". Seguramente ocurrirá eso. Hoy Nicolás Massot, jefe del bloque PRO en Diputados, dijo "está claro que Macri no está a favor hoy de las políticas de ajuste",  pero es cierto que el problema de Capital, Santa Fe, Córdoba y las otras provincas es de una magnitud manejable. La situación en la provincia de Vidal, cómo siempre, es otra otra.  Aquí Hernán Lacunza está bastante mas lejos que sus colegas en materia de recursos propios y por eso necesita un auxilio mas generoso.  La negociación de la semana pasada se cortó abruptamente cuando se reflejó en números el aporte que Nación debia hacer a  La Plata para cumplir con lo acordado entre Esteban Bullrich y sus pares provinciales.

   Marina Dal Poggeto dijo hoy que un Gabinete sin un Ministro de Economía plenipotenciario  debía trabajar con mucha coordinación y una dirigente docente señaló que al gobierno había tenido "problemas con el whats up". Desde hoy al lunes que viene deberán emprolijarse errores y buscar una solución. Cualquier elección es complicada. Estirar la oferta hasta el reclamo docente, indican los ortodoxos, es mayor deficit fiscal y mas inflación.  Plantarse en un techo de 25 % o  poco mas es sinónimo de conflictividad social y escuelas cerradas. Hoy a la mañana parece mas conducente el primer camino que el segundo, pero todavía falta mucho para la letra chica.