lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
19/02/2016
     
Reclamos docentes

Mientras Roberto Baradel mantiene un completo silencio ante el fracaso de la reunión con autoridades provinciales para cerrar la paritaria docente, otros gremios ya hablan de burla y fracaso.

  Gana la economía o la política? Se está resolviendo ahora. Si prima la escasez no habrá acuerdo y es muy factible que las clases no puedan empezar el próximo 29. Si triunfa la segunda opción el año escolar podrá empezar en tiempo y forma.

   Lo que está sucediendo en la últimos horas no está claro si es una jugada muy inteligente del Gobierno donde Vidal es el policía malo y Macri el bueno o han surgido problemas de comunicación o errores de interpretación entre la Nación y las Provincias.   Hace tres semanas empezó el diálogo en La Plata y las ofertas del Gobierno fueron muy módicas; 23,4 % la primera vez y 24,3 la segunda. No había ninguna posibilidad de acercamiento cuando los gremios pedían un mínimo de 10.000 pesos y mas del 35 de aumento. Mas aún, de ambos lados de la negociación se planteó la posibilidad de un acuerdo corto hasta julio y después seguir discutiendo.

   Esta semana apareció en escena Esteban Bullrich desde la Nación y con una oferta muy atractiva destrabó la situación. El mínimo era llevado muy cerca de los 9000 pesos y a partir de aqui los incrementos según cargo y antiguedad llegaban en algunos casos hasta el 40 %. Solo quedaba protocolizar la cuestión.

   Sin embargo, hay un problema central desde los noventa hasta acá. Las escuelas dependen de las provincias y no de la Nación. Los sueldos los pagan  los Gobernadores y el Jefe de Gobierno porteño y los recursos son reunidos por los Ministros de Economía.  Y esa plata prometida por Nación no está. Y tampoco hay señales de que llegue. Por eso no hay reuniones. Por eso el titular nacional de la cartera dice que "todo fue un malentendido y  nunca hemos prometido mas del 25 %"  Baradel y  otros están todavía en silencio porque suponen que la asistencia nacional llegará en algún momento. Otros, con menos masa gremial y mas pirotecnia verbal ya hablan de burla y fracaso.

  En la provincia de Buenos Aires, desde siempre, miran un problema adicional. Quieren el mejor arreglo posible con los maestros pero también saben que después vendrán por el mismo techo los estatales y por lo tanto el esfuerzo fiscal se duplica. Los recursos propios alcanzan para un 25 y poco mas. El resto deberia ser aportado por Nación y eso hasta aqui no está. Por eso no hay reunión. El resto de los Gobernadores tienen problemas parecidos pero  con una salvedad: la masa salarial en juego es sensiblemente menor

  Adivinar lo que va a suceder es difícil. Si Nación hace un esfuerzo, la pelea contra el déficit fiscal que le reclaman a Prat Gay habrá perdido una batalla. Si la plata no aparece el problema es otro: posiblemente las clases no empiecen y esta alternativa es la que menos quieren la Gobernadora y el Presidente.