martes, 19 de noviembre de 2019
   
 
16/02/2016
     
Derivaciones

"Por lo menos Moreno dio la cara" dijo ayer Graciela Bevacqua muy enojada al ser desplazada del Indec. Esta mañana morigeró su discurso, reivindicó al gobierno y señalo que le interesaría seguir trabajando en el proyecto.



    De las declaraciones de esta mañana de la ex funcionaria podría desprenderse que tal vez algún mayor manejo político de la situación hubiese podido evitar su ruidosa salida de ayer. El desplazamiento de Bevacqua empezó a  anticiparse con declaraciones la semana pasada de Jorge Todesca indicando que se iban a adelantar los índices oficiales y del propio Rogelio Frigerio que dijo que "en 60 dias estarán los primeros números"

    Las puntillosas razones técnicas de la despedida son muy entendibles pero también es lógico que chocaran con las impostergables necesidades políticas del Gobierno. Seguramente es verdad que cuando la llamaron dijo  que necesitaba hasta octubre para mostrar datos ciertos y confiables. Pero empezaron a llover cuestionamientos sobre la imposibilidad de estar tanto tiempo a ciegas estadísticamente y la urgencia  comenzóa rodear a Todesca. Los dos factores que aceleraron los tiempos fueron el crecimiento inflacionario y la proximidad de las paritarias. En un país estabilizado la estadística no resulta tan escencial. En la Argentina y con la discusión salarial en marcha  resulta imposible.

   Otro argumento de peso ante la cerrazón informativa era que no resultaba creíble habernos manejado durante años con un Indice Congreso elaborado por consultoras con mínimas dotaciones de personal y que ahora fuese imposible que toda la estructura del INDEC demorara tanto tiempo en la elaboración del mismo trabajo. Las explicaciones de Bevacqua sobre su meticulosidad resultan atinadas, pero también es cierto que en términos políticos era insostenible mantener la misma situación hasta octubre o noviembre.

   La decisión de separara resula  costosa. Básicamente porque había sido una de las primeras  en confrontar con Guillermo Moreno en el kirchnerismo y de este modo se aborta la reivindicación comenzada con su restitución en el cargo. En segundo lugar porque resulta muy previsible que cuando aparezcan en abril o mayo los primeros datos oficiales sea ella la primera en cuesitonar su credibilidad. En este marco ninguna decisión era buena. Echarla tenía estos costos y aceptar sus tiempos significaba multiplicar los cuestionamientos de la oposición, los propios empresarios y la dirigencia gremial.

  Hoy sin embargo la propia protagonista entreabrió alguna puerta. Reivindicó la gestión de Gobierno y manifestó su deseo, en lo posible, de seguir trabajando. Jorge Todesca por su parte, indicó ayer que evaluaba la posibilidad de su continuidad pero en un departamento del INDEC mas abocado a estudiar cuestiones de fondo que a la coyuntura cotidiana del seguimiento de precios.  Habrá que ver. Si sigue será un buen dato en medio de un mal clima, donde al crecimiento de la inflación  se sumó ayer la  sorpresiva separación  de Bevacqua.