martes, 17 de octubre de 2017
   
 
08/02/2016
     
Cristina

El dedo absoluto ya fue. Pero imaginar un peronismo con vocacion mayoritaria sin ningún aporte kirchnerista también parece un poco complejo.

  Aquellos excesos produjeron estas tempestades. Después de tanto personalismo exacerbado era previsible que el grueso del peronismo declarara que había llegado el final de una etapa solo dominada por la voluntad y decisión de la ex presidenta. En esta posición están todos menos los cuadros de La Cámpora.  Todos son los Gobernadores, intendentes, militantes y dirigentes de cualquier rincón del país. 

  La enorme mayoría de  este colectivo no es antikirchnerista. Pero queda claro que no hay mas espacio para ninguna voluntad hegemónica. 

   La reciente partición del bloque de Diputados hizo que muchos anticiparan el principio del fin de todo lo que tenga que ver con la ex presidenta y anunciaron su rápida disolución. Parecería un poco apresurado. Y también está muy clara otra cuestión:  Es cierto que para CFK hoy es imposible ser la única conducción de la oposición en la Argentina, pero también es verdad que sin kirchnerismo  (o lo que ha representado en los pasados 12 años) ningun dirigente del peronismo mas clásico puede conformar hoy algún espacio con voluntad mayoritaria.

   Razonablemente el Gobierno jugará a mas particiones del PJ. Massa es un caso. De la Sota otro y ahora hay que agregarles a Urtubey y Bossio. Cada uno de ellos podrá crecer territorialmente y en el manejo de estructuras políticas. El tigrense, por ejemplo, es clave para la Gobernabilidad en Buenos Aires y el salteño tiene ascendencia sobre tres o cuatro Gobernaciones y sus respectivos senadores.  Sin embargo, hasta aqui, nadie demuestra poder establecer algún puente de contacto con lo que fue la construcción kirchnerista.  Desde mayo del 2003  NK amplió su arco de respaldos políticos buscando explícitos acuerdos  con dirigentes de movimientos sociales, sectores que provenían de la izquierda y una fuerte alianza con la CGT de Moyano.   Se conformó así un kirchnerismo explícito que acompañó tres gobiernos sin fisuras y despidió a CFK con la plaza llena. Este sector social no está representado por ninguno de los aspirantes al presidir el PJ.

   Esto es parte del problema. Y una buena noticia para Macri.  Hoy en el peronismo todos conducen parcelas. Cristina incluída.  Ninguno mostró hasta aquí capacidad para conducir lo diverso. En mayo hay elecciones. Gioja es el mas factible. Porque resume la posición de la mayoría: No estamos contra Cristina, pero queremos debatir, que nos escuchen y que haya consenso en las decisiones claves. Jorge Capitanich, mas cercano a la ex, perdio fuerza por esa causa.

  No es fácil la cuestión y por eso cualquier  conducción que venga es muy factible que llegue con el sello de la transitoriedad:  Está claro que se terminó el dedo de Cristina, pero el colectivo kircherista está y sin su participación, cualquier intento de construir mayorías se  vuelve incierto y lejano.