lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
11/01/2016
     
Presos

La detención de Christian Lanatta y Schillaci fue comunicada por el Gobierno de Santa Fe en exclusiva, poniendo en evidencia las varias diferencias aparecidas en este proceso con Buenos Aires y el Gobierno Nacional.

   Con enorme sorpresa para todos, hoy a la mañana Eduardo Fascendini, vice Gobernador de Santa Fe, dijo cómo al pasar por radio del Plata "Yo puedo confirmar ahora que acaban de ser detenidos los otros dos prófugos tan buscados".  Había empezado a hablar de otros temas vinculados con la detención ya concretada de Martín Lanatta y de las acusaciones de Vidal sobre el rol de la policía de Santa Fe cuando anunció el dato mas esperado por todos durante el fin de semana.  

  Las declaraciones no parecen inofensivas. Fueron hechas por el número dos de la provincia, a una radio porteña y con total prescindencia de autoridades nacionales y de la provincia de Buenos Aires. El Gobierno socialista no lo hizo de apresurado. Había en las últimas horas por los menos dos cuentas pendientes: Los santafesinos nunca fueron informados de la búsqueda de los fugitivos en su territorio, recién se enteraron cuando dos gendarmes resultaron heridos en un tiroteo. Por otro lado,  nunca se sintieron  parte del triste vodevil que llevó al Presidente a anunciar tres detenciones y menos cuando desde Buenos Aires los hicieron responsables de alguna comunicación equivocada.

  Lo de esta mañana se explica desde alli. Si no nos informan que los prófugos están en casa y  pretenden que aceptemos culpas comunicacionales que no tenemos, resolvemos por nuestra cuenta. Cómo la detención de Christian Lanatta y Schillaci fue mérito exclusivo de los agentes santafesinos, la buena nueva también corrió solo por cuenta de Fascendini.

 Puede parecer un problema menor de competencia interfuerzas pero no lo es. Cómo y cuando se enteraron Bullrich y Vidal de la detención de los dos prófugos? Por televisión cómo todos nosotros o recibieron una comunicación previa desde Santa Fe?   El mal vínculo entre la Bonaerense y la policía local, entre Prefectura y Gendarmería  fue la comidilla de periodistas y vecinos en estos largos dias de allanamientos infructuosos en las costas del rio San Javier. Las diferencias se trasladaron hacia arriba y hoy el socialismo decidió no compartir nada: Los detenemos nosotros y también lo comunicamos. A solas.

  En Santa Fe, indican, molestó mas el querer involucrarlos en el error de decir que los detenidos eran tres cuando solo estaba preso Lanatta que en la falta de información sobre la búsqueda de los profugos en su territorio.  El último dato complicado para todos, bonaerenses y santafesinos, es una comprobación de hoy a la mañana: La última vez que se activó el celular de los prófugos fue el 31 de diciembre y en ese momento ya estaban en Santa Fe. Era el segundo día de la fuga. Durante largas jornadas se los buscaría entre Quilmes y Ranchos La realidad era otra bien distinta: ya estaban a casi 600 kilómetros, en Santa Fe, donde tampoco nadie había registrado su presencia.