lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
06/01/2016
     
Rebeldes

El regalo de Reyes para Cambiemos fue el florecimiento de reclamos gremiales por despidos en el Congreso, municipios, Centro Cultural Kirchner y Jefatura de Gabinete. Moyano y Daer endurecieron su discurso a la par de Yaski. La crisis de medios sostenidos hasta aquí por la pauta oficial kirchnerista.

 La lista puede ser previsible pero igualmente es muy importante cuando todavía no ha terminado la primera semana del año. Gabriel Michetti decidió la interrupción de mas de 2000 contratos en el Senado de la Nación y en municipios del conurbano se tomó la misma medida en otros 2500 casos, mas allá de la identidad política de la intendencia. Sucedió en ambitos controlados por Cambiemos (Quilmes) o el FPV (Malvinas Argentinas). En La Plata se dió la situación mas complicada con 4000 telegramos de despidos en el municipio donde acaba de asumir Garro (PRO) que hasta aquí resisten la decisión. También pertenecen a alguna orbita del Estado la interrupción de la relación laboral sufrida por 600 empleados del Centro Cultural Kirchner y 150 de la Jefatura de Gabinete de Ministros. En el sector privado el reclamo de la semana estuvo focalizado en 800 trabajadores del Grupo 23 (Spolsky - Garfunkel) que denuncian una creciente precariedad laboral y no pago de salarios en término.

  A estos hechos concretos deben sumarse diferentes declaraciones "in crescendo" de distintos referentes laborales. Hugo Moyano dijo esta mañana "Que no nos quieran meter miedo, vamos a pedir el nivel salarial que corresponda. Que les pasa? Se agrandaron?"  Rodolfo Daer, por su parte, calificó de "chantaje" las recientes declaraciones de Alfonso Prat Gray que indicó "Estaría bueno que los dirigentes gremiales se preocupen  mas por su  fuente de trabajo que por reclamar mayores beneficios salariales"  Hugo Yasky en tanto señaló que "los aumentos de precios fueron frenéticos en la última parte del año"

   Sobre los despidos ya anunciados habra que ver que sucede finalmente, pero las señales son contundentes: Seguramente habrá reclamos judiciales y algún diálogo con los gremios, pero está claro que a nivel municipal o nacional la idea es no convalidar designaciones masivas y de último momento. En el Senado la cuestión es determinar si hubo un medio guiño o no de la bancada del FPV. Si existió ese gesto implícito - La vicepresidenta dice que si- el camino por venir es menos trabajoso. 

   La esgrima verbal de Moyano, Daer y Yaski, en cambio, anticipa tiempos mas complejos y que tienen origen en la Economía. La consultora de Bein y Asociados  estima una inflación para el año en curso superior al 37 % y  economistas de Levy Yeyatti indicaron cómo demasiado optimistas los cálculos del oficialismo en materia de aumento de precios para el 2016. Ante estos datos los sindicatos ya hablan de un pedido en paritarias del 40 % y el número es rechazado de plano por el Gobierno.  El equipo económico imaginó mas cercania entre lo pedido y lo ofrecido. Inflación del 26-27 y tope salarial del 25. Parecía posible, pero los cálculos extraoficiales presentan una brecha demasiado grande y por eso el origen de la guerrilla verbal.

  La ecuación no es sencilla. Acercarse al reclamo gremial significa retroceder en la lucha contra la inflación. Plantarse ante el desafío  es abrirle la puerta a una conflictividad social intensa conviviendo con un Congreso donde por dos años el oficialismo estará en franca minoría.