lunes, 21 de agosto de 2017
   
 
06/08/2015
     
Mas claro

La pelea de la provincia quedó mas nítida. De un lado Julián Dominguez y el PJ bonaerense. Del otro Aníbal Fernández con respaldo mas explícito de Nación y La Cámpora. La fallida unidad. Riesgos latentes

    
     Es muy revelador mirar las fotos de los cierres de campaña. Observarlas  es entender un conflicto hoy en su máximo nivel de expresión, que está muy lejos de terminar, que genera añoranzas por una decisión que no fue y además puede originar todavía prolemas serios a Daniel Scioli y la Presidenta. 

    La imagen de La Plata de antes de ayer mostró al Presidente de la Cámara de Diputados en un marco austero, con muchos intendentes de la provincia en derredor, varios dirigentes dirigentes gremiales, un histórico cómo Carlos Kunkel y  Cristina Alvarez Rodriguez en representación del Gobernador. El discurso del candidato fue provincialista, con referencias históricas y sobrio. Con muchas críticas a María Eugenia Vidal.

    El cierre de Aníbal Fernández  en el Gran Rex mostró  mas clima de show,  imágen,  tecnología y otros avales políticos. Estuvieron Ministros nacionales  ( Agustín Rossi, Axel Kicillof, Alberto Sileoni, Teresa Parodi) el titular de la Secretaría de Inteligencia Oscar Parrili, jefes de La Cámpora  cómo Eduardo De Pedro y Mariano Recalde y una delegación de Madres encabezada por Hebe Bonafini. El discurso tuvo un eje muy claro: Cuestionamientos a Héctor Magnetto y el Grupo Clarín por el programa del domingo y por oponerse a su eventual llegada al Gobierno de la Provincia. Por presencias y mensaje, kirchnerismo explícito.

    El fuego interno no ha terminado todavía. Carlos Kunkel dijo esta mañana que respetaba mucho a los dos precandidatos a la Gobernación pero a uno solo de los Vices (Martín Sabbatella sigue siendo un límite claro en el PJ bonaerense). Julián Dominguez por su parte denunció precisamente a la AFSCA por vincularlo a Clarín con información malintencionada. 

    En la dura pelea hay cuestiones no explícitadas que ahora obligadamente asoman de manera menos disimulada.  Aníbal Fernández fue ayer apoyado claramente por la Presidenta y  La Cámpora se acercó notoriamente a él luego de su prescindencia incicial. En ese marco, resulta extraño imaginar que  la propia CFK le haya pedido al Jefe de Gabinete que Sabbatella sea su compañero de fórmula? Parece lo más lógico. Por si mismo porqué  Fernández eligiría  alguien que aportaba algún voto propio pero también un esperable rechazo del peronismo en su conjunto?

   La Presidenta lo nomina por dos cuestiones:

                                                                                        a) Tiene que darle algún destino político al hombre que encabezó una de las peleas claves de este Gobierno cómo es la Ley de Medios

                                                                                           b) Nunca estuvo demasiado cómoda con los barones clásicos del conurbano. Ya eligió hace cuatro años a Mariotto para incomodarlos y ahora repite. Néstor Kirchner  siempre se entendió muy bien con Hugo Curto, Julio Pereyra, Descalzo, el "Barba" Gutiérrez y otros.  Decía que el conurbano era el termómetro de todo lo que pasaba en el país. No fue el caso de CFK. Tanto que esta falta de diálogo y comunicación fue una de las causas principales alegadas por Sergio Massa en su decisión separatista del 2013.

      El alto nivel de conflictividad no es inesperado. Todos sabían que podía ser así. Los propios protagonistas primero. También dirigentes gremiales como Antonio Caló que se preocupaban por eventuales consecuencias.   El candidato síntesis pareció ser Randazzo luego del sorpresivo anuncio de unidad entre Daniel Scioli y Carlos Zannini. Pero no fue. Al habilitar dos fórmulas hay una decisión expresa de CFK por correr de su zona de comodidad a decenas de intendentes del PJ bonaerense?

     Si se puede leer que el Gobierno Nacional esta más cerca de Aníbal, también es verdad la mayor afinidad de Scioli con Dominguez y Espinoza. El matancero  estuvo siempre muy cerca suyo. El Gobernador además está mas cómodo con el candidato que eligen la mayoría de los intendentes de la provincia. Dominguez es uno de ellos. Fernández aparece mas distante y Sabbatella es el extraño, el rechazado.

    De aquí hasta octubre el oficialismo en su conjunto tiene dos problemas serios:

                                                                                                                                                     1) La elección del domingo. Hoy nadie sabe si gana Dominguez o Fernández. Si hay denuncias cruzadas o impugnaciones corre serio riesgo de ensuciarse una noche donde las encuestas indican que Scioli podría celebrar una victoria cercana a los siete puntos de diferencia. La hipótesis del Jefe de Gabinete confrontando con el titular de la Cámara de Diputados es el escenario mas temido en el oficialismo y el regalo mas inesperado para la oposición.

                                                                                                                                                      2) La primera vuelta de octubre. La provincia es el 40% del padrón y el Gobierno la necesita alineada absolutamente. Se puede luego del domingo? Que pasa con los intendentes si pierde su candidato? Se terminó el efecto de la denuncia sobre tráfico de efedrina?

     En cualquier escenario, mucho trabajo de recomposición por riesgos latentes para CFK, Scioli y Zannini.