martes, 17 de octubre de 2017
   
 
28/07/2015
     
Mal de ausencias

Lomas de Zamora, Budge. Otra vez el FPV cómo fuerza política monopólica.

  Pasó en La Matanza hace poco. Este fin de semana fue igual, recorriendo junto a la caravana de los candidatos los lugares mas postergados del sur del conurbano: Ingeniero Budge, villas aledañas al Riachuelo, rincones deprimidos de Lomas de Zamora. El dato político mas significativo  es  repetido: toda la oferta es casi  oficialismo puro. Mucha interna Aníbal Fernández frente a Julián Dominguez., un  poco de massismo (Ledesma en tierra matancera y Russo en Lanús) y nada mas.

  La UCR reconoce que perdió presencia  hace décadas. En tiempos de Alfonsín imaginó otra cosa. Hoy no tiene dirigentes ni tampoco ideas de cómo empezar el abordaje. Mas aún, los pocos referentes que quedan están mucho mas cerca de Scioli que de Sanz o Macri.  Para el PRO resultan lugares todavía desconocidos. Es verdad su presencia  en Vicente López y el corredor norte. Sur y oeste siguen siendo indescifrables,

  En materia eleccionaria no es un tema menor. Votan en el conurbano casi 8 millones de personas. Si la oferta política resulta impenetrable en la mitad de ese padrón su incidencia en el resultado final es definitorio. En la victoria del domingo en Villa Allende, Córdoba, votaron 27.000 electores. Es cierto, se ganó una ciudad gobernada por el delasotismo. Mirando cantidad de votos son apenas cuatro o cinco manzanas del Gran Buenos Aires profundo. Municipios cómo La Matanza, Lomas de Zamora, Quilmes o Florencio Varela tienen cada uno de ellos sus respectivos centros comerciales donde seguramente habrá votos para Macri y Vidal. La ausencia es mas notoria en cada barrio de este distrito, a diez cuadras del edificio municipal, la Iglesia y plaza principal.

   Recorrer  el conurbano pobre implica también una compleja doble lectura.  Los oficialistas que trabajan en el territorio explican que uno puede lamentarse por lo no hecho o elogiar lo realizado. Ambas cuestiones son ciertas. Aparecen  mejoras en los accesos, algunas obras de infraestructura y  mas cloacas y alumbrado público. La construcción de nuevas viviendas en cambio es mínima o en cuenta gotas. El PROCREAR no es una solución en estos casos. El trazado de calles en las villas se hace con mucha morosidad y la seguridad también es un tema pendiente. Otro problema  son los nuevos flujos migratorios. Intendentes y urbanistas pueden imaginar salidas para barrios ya establecidos; cuando esa cantidad se multiplica rapidamente en nuevos asentamientos, la realidad se torna mucho mas compleja.

    En este marco crece y se desarrolla el monopolio político del FPV. Casi sin oposición. La  explicación puede darse por un conjunto de cuestiones:

          a) La historia. Fueron barrios peronistas desde siempre


           b) Políticas clientelares: Siempre hubo contratos de adhesión con las unidades básicas de cada lugar, pero ahora el sistema se ha perfeccionado de la mano de distintos planes sociales.

           c) Dirigentes y punteros que están siempre. Puede haber promesas incumplidas pero son la la única referencia cotidiana

           c) Notoria ausencia opositora. Y hablamos de barriadas con centenares de miles de votos. Tal vez  por desconocimiento de la problemática, por  impedimento del oficialismo o por carencia de herramientas. 

     Comparativamente, el macrismo no desatendió una sola comuna de la Capital. En la primera vuelta ganó en todas.  El conurbano es su contracara por tamaño y densidad. También parece bastante factible que cualquier  intento electoral  resulte mucho mas trabajoso si gran parte del territorio resulta todavía un terreno politicamente inexplorado.