sábado, 24 de junio de 2017
   
 
24/07/2015
     
Otro problema

Cambios en el PRO: No solo corrección discursiva, también debate ideológico.

 
    "El discurso de Macri fue pésimo". El que lo califica es Facundo Suárez Lastra. Que no tiene ninguna animosidad contra el Jefe de Gobierno, tanto que en la semana previa al ballotage Larreta - Lousteau dijo "Hay que ser cuidadosos, la contradicción principal es la pelea contra el kirchnerismo, no la disputa por la ciudad. No perdamos el eje"

    Sabía de lo que hablaba. Una potencial derrota del PRO en la ciudad dejaba a la oposición sin su principal candidato para octubre. El  propio Macri lo reconoció ayer. 

    Si el ex intendente pensaba de este modo sobre los riesgos de la segunda vuelta, porqué ahora es tan crítico del Jefe de Gobierno?  "Fue un mal discurso porque Macri no es de aquellos dirigentes con demasiada facilidad para la oratoria y creo que podría haber dicho lo que dijo pero explicando también las profundas contradicciones del oficialismo nacional en ese tema. Las mismas cosas que estatizó el kirchnerismo, antes fueron privatizadas por otros gobiernos peronistas y Macri no aclaró nada. Eso fue lo que faltó"

   De todos modos Suárez Lastra considera que el tema no durará eternamente en la agenda "Ya está, lo dijo. La aclaración vale y en unos dias estaremos hablando de otra cosa." 

   Una cuestión que parece clara en el punto de las correcciones discursivas del domingo es que durante mucho tiempo no hubo desde el PRO una buena política de comunicación sobre el tema.  Mauricio Macri es un dirigente de peso en la política argentina desde hace una década. Si luego de ese tiempo debe volver a explicar su posición sobre ciertos temas claves -a 15 dias de una elección- algo no se comunicó adecuadamente con anterioridad. También es verdad otra cuestión. La alta aceptación social del rol del estado en la Economía y la vida cotidiana es un dato que puede haber sorprendido a los responsables de la estrategia Macri Presidente.  

    Los dias posteriores a las correcciones de rumbo del domingo no han sido cómodos. Es cierto que el PRO no tuvo políticas privatistas en la Ciudad, pero  es verdad que en estos años siempre votaron contra las estatizaciones aprobadas en el Congreso y también aparecieron pronto varias declaraciones del candidato abogando por la privatización de Aerolíneas en tiempos no tan lejanos.

   Los adversarios políticos han sido muy duros con Macri y su partido. Aníbal Fernández lo llamó "compañero", Massa "oportunista" y mas llamativamente algunos medios muy cercanos a él hasta el mismo domingo a la noche. Le reclaman falta de coherencia. En el PRO, dolidos, responden "la coherencia te llevaba a la derrota. Algunas cosas había que cambiar. Nada te garantiza la victoria, pero el volantazo era imprescindible"

     Lo que viene será novedoso. Tal vez tenga razón Suárez Lastra y se hable menos de las rectificaciones de Macri. Pero YPF, Aerolíneas, Jubilación estatal y AUH seguirán en la agenda social y esto implica debatir sobre ideologías, el rol del estado y el del capital privado. Este escenario, hasta aqui, no era el mas transitado por el macrismo. La pelea acotada solo a lo municipal había permitido y fomentado un discurso casi pos político: la gestión cómo bandera  y el trabajo en equipo cómo valor principal. Salir de ese ámbito implica discutir otras cosas y parece difícil que se vuelva atrás en estas dos semanas que vienen