martes, 12 de diciembre de 2017
   
 
12/06/2015
     
Este Macri

El no a Massa y el choque con el Círculo Rojo: las dos grandes sorpresas de la campaña del principal candidato de la oposición.

 
   Es cierto que los últimos cierres con el "Momo"  Venegas y Jesús Cariglino no son el mejor broche para  "Cambiemos", pero al margen del detalle, Mauricio Macri es el dueño de las únicas decisiones distintas en la oposición durante la campaña mirando a octubre. 

   Sergio Massa se reconoce preso de errores propios y en el medio de una fuga que no cesa de ex integrantes del Frente Renovador. La defensa partidaria de ayer a través del senador bonaerense D´Onofrio y Mónica López  fue preocupante: El primero calificó de traidor al ex jefe de Campaña Juan José Alvarez y la segunda dijo que De Narváez fue "un topo puesto por el sciolismo". En ambos casos, ante cargos graves e incomprobables, parece mas preocupante el error político de la conducción  que las presuntas deslealtades ajenas.

  Elisa Carrio y Ernesto Sanz se acomodaron rápido a su rol de acompañantes asimétricos del PRO. Elegir a "Toti" Flores y Lucas Llach es una muestra. Nada para sumar o hacer que crezca el capital propio. Elecciones casi testimoniales.

  Macri  fue otra cosa. Apostó fuerte cuando habilitó a Gabriela Michetti a competir con su candidato Horacio Rodriguez Larreta en la primaria de la ciudad. Podría haber vetado a la senadora;  podría haber dejado que compitieran entre ambos y no involucrarse. Eligió la opción mas riesgosa: Convalidó  el primer ejercicio de democracia interna en su partido y  terminó ratificando su liderazgo político.

  Sin embargo, la cara mas novedosa, la que mejor perfila a este Macri en campaña son dos hechos que se dan casi en paralelo: el repetido rechazo a una sociedad con Massa   y el choque por este punto  con el sector premium del empresariado argentino.  Las diferencias por el  acuerdo o no con el Frente Renovador pueden ser entendidas, pero las miradas opuestas con el Circulo Rojo, que lo consideró cómo propio desde siempre, son el gran dato de estos dias.

   Lo del Jefe de Gobierno porteño no es un capricho. Hace un tiempo se enojó con economistas cercanos que le pronosticaron durante meses una crisis terminal que nunca terminaba de llegar.  Ahora su  negativa a Massa puede tener algún componente personal (recuerdan cierto ninguneo renovador a sus candidatos en la provincia hace dos años) pero  básicamente es consecuencia de leer encuestas: Macri presidente, Massa Gobernador, dicen en el PRO, medía apenas dos puntos mas que Macri - María Eugenia Vidal. Para esa diferencia es mejor ir solos que confundir a la gente.

   El tema del "amontonamiento de opositores" es el principal argumento a la hora de discutir con los empresarios que exigen y  presionan por un acuerdo con Massa: "En Córdoba van juntos los radicales y Juez, que los criticó los últimos diez años. Que pasa con ellos cómo fuerza electoral? Pierden otra vez contra Schiaretti"
 

    La última semana no fue sencilla para el candidato. Se ha acostumbrado a pulsear contra CFK o los sindicatos en algún momento, pero ahora tuvo que decir  "yo no me meto a manejar sus empresas, dejen que maneje  mi estrategia electoral que ustedes no entienden de cuestiones políticas"   para frenar tanto pedido sectorial de unidad con Massa.

   El pedido de un frente opositor conjunto tiene cómo única razón el intentar derrotar al oficialismo.  Empresarios y medios consideran que la concurrencia por separado de Massa y Macri facilita una victoria de Scioli. La lectura parecería ser un poco simplista por dos cuestiones:

                                        a) Que Massa se evalúa en esta posibilidad. El que ganó hace dos años o esta versión 2015 con diez intendentes en fuga, sin candidato a Gobernador en la provincia, con un Jefe de Campaña que se fue hace un mes y un equipo económico con deserciones cómo las de Miguel Peirano?

                                          b) Quién garantiza que un acuerdo de cúpulas sea acompañado masivamente por los votantes?  Quién dice que los votantes de Massa no se van con Scioli si la opción propuesta es ir  con Macri?

    Estos dos argumentos, muy razonables, pertenecen a Durán Barba y el PRO. El Circulo Rojo escucha poco e insiste mucho. Macri se ha mantenido firme y asume riesgos altos. Si en agosto y octubre le va bien, los elogios se multiplicarán . Si los números no ayudan sus criticos de hoy repetirán mas fuerte la frase de Francisco de Narváez: Mauricio comete un grave error histórico al rechazar un acuerdo con Massa


    El resultado condicionará la historia. Mientras tanto,  se ha convertido en el único opositor disruptivo de la campaña.