martes, 17 de octubre de 2017
   
 
18/05/2015
     
Segunda jugada

El massismo reclama unidad o primaria abierta todos los dias y el macrismo ahora resiste un poco menos. Alguien está mirando la complejidad de una gestión de unidad? Alcanza solo con la idea del adversario común?

   Francisco De Narváez es hoy el exponente mas descarnado de la situación: "Si no hay unidad opositora, gana Scioli y gana el kirchnerismo". Antes dijo lo mismo Gustavo Posse. No están solos. Casi todos los encuestadores  y en el empresariado que respalda a Macri y Massa existió siempre una  sensación similar.

  La estrategia cada vez mas urgente por fusionar electorados tiene hoy por lo menos dos problemas centrales:

                                                                                                                                          a) Su viabilidad, ponerla en marcha, hacerla posible.

                                                                                                                                           b) Hay algún análisis elemental de cómo podría funcionar ese conjunto harto heterógeno de hombres y propuestas o la única idea unificadora es que no vuelva a ganar el FPV?

   El primer punto, desde el vamos, es casi sin salida. De Narváez y Massa proponen algo  imposible de aceptar por parte del PRO. Pretenden una primaria abierta apostando a fortalecerse en su lugar de origen, la provincia de Bueno Aires.  Razonablemente, para los amarillos es impracticable. Que sentido tiene arriesgarse a competir sin ningún control en casi la mitad del padron electoral de todo el país cuando las propias encuestas del
massismo dicen  hoy que Macri  está casi diez puntos por encima del Frente Renovador?

   En la negociación el macrismo en cambio podría proponer que  baje Massa a la Provincia. Sería mas factible, pero en tal caso el Frente Renovador debería afrontar dentro de su casa un problema no menor: Que pasa con De Narváez si el candidato es el tigrense, se va a su casa?

  Cualquier costura tiene problemas que parecen insolubles. Y además está Durán Barba, siempre muy escuchado por Macri e históricamente reacio a cualquier acuerdo con "lo viejo". Cómo explicar que somos "lo nuevo" si el candidato en la provincia es el ex Jefe de Gabinete de Cristina Fernández de Kirchner?

   El acuerdo electoral, esta visto, es muy dificil. Sin embargo hasta parece un problema secundario si debemos imaginarnos un gobierno conjunto con  Mauricio Macri, Sergio Massa, Ernesto Sanz y Elisa Carrió. Las diferencias ya son muy claras. Este fin de semana Massa dijo que la gente deberá elegir en agosto y octubre entre Cavallo, Lavagna y Kicillof. Para él, Cavallo es Macri.  La definición apunta a poner en escena la economía, cuestión que el Gobierno logró hoy prudentemente correr de la escena cómo tema central.

     Hasta aquí las primarias nos muestran solo diferencias formales con los candidatos. Rodrigue Larreta y Michetti nunca discutieron temas centrales y tampoco estará Kicillof en la agenda de Randazzo y Scioli.  Debatir Lavagna o Cavallo no es para una interna. Está claro que representan modelos demasiado diferentes.  Si hay unidad opositora cómo pide De Narváez, quién es el Jefe? La conducción del PRO es de Macri y en el FPV de CFK. Cómo se soluciona esa imprescindible jefatura  política en la sociedad Macri - Massa?

     No es la única cuestión. Hoy Ernesto Sanz se imagina razonablemente cómo un hombre  de peso en un eventual gabinete de Macri? Sucedería lo mismo si se incorpora Massa cómo socio?

     La otra protagonista es Carrio. Es cierto, por ahora en Europa. Pero ya es la principal impulsora de Lousteau tratando de derrotar a Rodriguez Larreta. Hay que pedirle además que conviva en una gestión de Gobierno y el mismo bloque de diputados  con Sergio Massa? Los milagros pertenecen al marco de lo sagrado, nunca de la política.

   Todo esto,  muy trabajoso para armar y llevar a delante, tiene dos complicaciones finales.  Por un lado, problemas de número en el Congreso. Mas allá de una muy fuerte unidad opositora, el FPV seguirá siendo primera minoría en Diputados y Senadores. Por el otro, ausencia de liderazgos notorios para conducir una entramado tan heterogéneo. Mauricio Macri ha mostrado una creciente capacidad de conducción, pero Massa, Carrió,  los radicales y De Narváez bajo un mismo paraguas parecen un poco mucho para cualquier intento  de unificación de jefaturas.