martes, 17 de octubre de 2017
   
 
11/05/2015
     
Sin mamá

Casi todos los candidatos kirchneristas en Nación y provincia apostaron a ser los protegidos de CFK. Ahora, obligado cambio de estrategia.

     Daniel Scioli  y Aníbal Fernández  son las  excepciones. El resto de los candidatos del FPV en Nación  y Provincia apuntaron  hasta aqui toda  su campaña electoral a ser los elegidos de Cristina Fernández de Kirchner y desde esa plataforma consolidarse electoralmente para agosto y octubre. La  mayoría de ellos sabía que cargaban con un nivel de desconocimiento importante y estimaban que de la mano de la Presidenta era una barrera superable.

    El ejemplo mas a mano es el de Martín Insaurralde. Con CFK y  Daniel Scioli  al lado su figura se instaló en la provincia y el país tratando de evitar una victoria de Massa en Buenos Aires. No se logró el objetivo, pero se hizo conocido nacionalmente.  Los anotados en la carrera 2015 esperaban repetir el mismo fenómeno.

    La Presidenta sin embargo dijo que no hay favoritos y la ecuación se modifica casi radicalmente. Scioli y Aníbal Fernández se distinguen porque a diferencia de los demás tienen un nivel de conocimiento absoluto. En el caso del Gobernador  llegó a la función pública con este grado de reconocimiento. Fernández por su parte es la cara mas mediática del Ejecutivo nacional desde hace 12 años. Imposible casi no saber de quién se trata.

    No es fácil lo que viene para  los demás anotados. Hay que  construir para afuera y además sumar mayor nivel de conocimiento. El discurso puede tener matices y focalizar en  lo que se pretende cómo candidato en la provincia o el país, pero ser reconocido de manera masiva requiere  de recursos al alcance de  pocos.  Para las primarias está claro que no habrá salvatejes providenciales de ninguna hada madrina. Tal impedimento puede ser la primera barrera insuperable para muchos y alli comience la esperada depuración.