martes, 12 de diciembre de 2017
   
 
13/04/2015
     
Sergio Ominami

Consultores divididos. Mas allá de intereses personales, algunos insisten en que Sergio Massa puede terminar declinando su candidatura. El espejo de Marcos Ominami, el chileno que quiso enfrentar los clásicos aparatos partidarios y Marina Silva.

 No se ponen de acuerdo. En momentos de  credibilidad bastante  dañada   analistas serios reiteran que Sergio Tomás Massa  puede terminar declinando su candidatura presidencial de octubre. Otros, también de pergaminos respetables, sostienen lo contrario. Lo concreto es que el tema no es tabú entre propios y extraños. 

  Marcos Ominami es un dirigente chileno joven - menos de 40 años- que apareció con fuerza hace 5 años. Cuando la sucesión de Bachelet eligió en ese momento al veterano Eduardo Frei cómo candidato, Ominami optó por conformar una alternativa propia. En el arranque pareció  tener una fuerza arrolladora, luego quedó entrampado entre dos alianzas muy fuertes (centro derecha y centro izquierda) y finalmente terminó diluído en un 12 -13 % de votos que terminó favoreciendo el triunfo de Sebastián Piñera.

  Argentina no es Chile. Aquí los acuerdos electorales tienen hasta aquí mucha mayor  volatilidad que en Chile y por otra lado la estructura nacional del PJ es incomparable con algún otro partido trasandino. La opción que viene, sin embargo, puede tener similitudes entre Massa y Ominami. 

   El último año del Frente Renovador no fue sencillo. No se sumaron intendentes nuevos, mucho menos gobernadores, Reutemann optó por el PRO, en Capital fracasaron varias propuestas en búsqueda de un candidato taquillero y centralmente se profundizaron las diferencias entre Macri y el kirchnerismo. Conservar lo conseguido dice el mensaje oficial, cambiar todo propone el PRO. En ese marco, la avenida del medio quedó cada vez mas desdibujada.

 Varios consultores explican un fenómeno que suponen se va a acelerar en los próximo meses: "Empezó siendo una pelea de cuatro cuartos en tiempos de UNEN, luego fueron tres candidatos y lo mas posible es que se termine reduciendo a un final de dos".

   Falta tiempo para la decisión final, pero el pronóstico no es el mejor para el mundo Massa. ¿Donde crecer? Donde una victoria que fortalezca?. La convención de Gualeguaychú fue un golpe muy duro que no se termina de asimilar. En Salta perdió Romero, en Santa Fe el Frente Renovador no aspira a mas del 7-8% con suerte, en Mendoza tampoco estan en la pelea de Fondo, en Capital todo es amarillo. Nada de lo que viene ayuda demasiado.

   Hombres de confianza del tigrense, de su equipo económico, reconocen desde siempre que hubo y hay presiones para que no sea candidato  y de este modo fortalecer la unidad opositora. Decirlo es mas sencillo que concretarlo. Que sucedería por ejemplo con Francisco De Narváez, de antiguas recillas personales con Mauricio Macri,  en esas circunstancias? Que dirían conspicuos asesores suyos que suponen que el PRO es poco menos que el diablo en materia económica?

   Bajarse de la carrera para fortalecer a la oposición tampoco es  una cuestión tangible. Nada indica que ausente Massa haya una transferencia directa de votos hacia Mauricio Macri : " es 50-50 o incluso termina favoreciendo al oficialismo" dice uno de los encuestadores.

   Si no hay declinación de aspiraciones, aparecen en el espejo los fenómenos de Marco Ominami y mas cerca  Marina Silva. El chileno terminó superando levemente los dos dígitos hace 5 años y luego tampoco pudo disputarle a Michelle Bachelet el liderazgo de la centroizquierda. La dirigente ecologista brasileña llegó mas lejos en la disputa frente a Dilma y Áecio pero tampoco pudo zafar del tercer puesto que la marginó del ballotage verdeamarelho.