lunes, 21 de agosto de 2017
   
 
19/02/2015
     
Suma reserva

El massismo cada vez mas proclive a una gran primaria abierta con la UCR y el PRO por imperiosas necesidades.

 

      La reunión fue reservada, hace  no mas de 72 horas.  Habrían participado Julio Cobos, Ernesto Sánz y Gerardo Morales por el radicalismo mas Sergio Massa y algún colaborador cercano. El encuentro comenzó a pergeñarse  el fin de semana de carnaval que el tigrense pasó en Jujuy y el único tema fue el siguiente: Gran primaria abierta  donde  participen la UCR, el PRO y el Frente Renovador.

    Según las fuentes, Massa se mostró con menos reparos que en otras oportunidades y la causa es básicamente electoral. La potencial unidad de la oposición brinda una garantía de triunfo en octubre frente al oficialismo que de ninguna manera es igual si concurren separados.

    El problema no son radicales o massistas, el inconveniente está afuera. Hasta aquí, Macri dice repetidamente que no por dos motivos centrales:

                a) Jaime Durán Barba, principal consejero, insiste en que la mejor construcción de imagen es en solitario, sin contacto o contaminación con lo que puede representar el PJ. Y para ellos Massa representa eso. No alcanza con dos años de "renovación"

                 b) Elisa Carrio, parte de un acuerdo con Macri que todavía no se puede evaluar si le suma o no adhesiones al Jefe de Gobierno porteño, tampoco quiere saber nada con una interna grande "Me junte con el PRO pensando en la República, pero está claro que no seré parte de ningún proyecto con el PJ o los narcos" Mensaje directo con destino a Tigre.

        No es menor la posición de Macri y Carrio.  Y queda mas claro lo planteado por Cobos antes de la próxima convención radical:  "Antes de discutir si planteamos una gran primaria o no, preguntemos que piensa los otros posibles participantes. Si ellos no quieren, no tiene sentido"

       El problema no parece ser la UCR. Hoy ya dijo Oscar Aguad : "Si el radicalismo no tiene un candidato importante yo voto a Macri". El inconveniente sería para el Frente Renovador, que aceptaría participar pero no es invitado.  Hoy por hoy  es el límite de Carrió y Macri.

       La situación no es cómoda en el massismo. Sus propios allegados reconocen que su intención de voto esta detenida o en caída  y no comparten  la recurrencia a un discurso demasiado armado y poco natural.  El dato que celebra Macri, donde dice que la tendencia le garantiza su acceso al ballotage, acentúa los problemas renovadores. Hasta aquí, siempre se imaginaban ellos, junto a Scioli, en esa batalla final.