lunes, 21 de agosto de 2017
   
 
31/10/2014
     
Plan M

CFK ayer y Capitanich hoy, discursos similares para la misma estrategia electoral. Massa y Macri los señalados. Búsqueda de objetivos comunes. El dilema de la oposición. Cuatro leyes claves.

 

     "No es Disneylandia, pero tampoco una crisis apocaliptica" dijo la Presidenta . El Jefe de Gabinete señaló  "Yo le llamo el plan de las M,  derogar todo" . No es casualidad.  El chaqueño, que logró postergar tres semanas las primarias de su provincia y parece menos urgido a irse ya de la Casa de Gobierno, aportó nombres  y apellidos a lo que CFK empezó a decir  con los industriales metalúrgicos y el objetivo es claro:  Confrontar con el discurso opositor.

      Apenas se esbozó la alternativa de que un próximo gobierno anulara  la Ley de Abastecimiento o la reforma al Código Penal, el Gobierno respondió haciendose fuerte en otras leyes  de estos años: Jubilación estatal, Asignación Universal por Hijo,  estatizaciones de YPF y Aerolíneas, Ley de Medios,  Fútbol para todos.  El resumen no fue malo para el kirchnerismo:  Sobre estos seis temas puntuales no hubo ningún rechazo taxativo  por parte de Massa, Macri y el Frente Amplio Unen.  Hubo si algunas variaciones: Legislar mejor  lo concerniente a la AUH  y controlar recursos en el  fútbol y   Aerolíneas. Massa también mencionó en el tema puntual de la petrolera la posibilidad de ampliar la participación de capital extranjero.

     Por acá pasará parte del debate de los próximos meses. El oficialismo diciendo que no tiene demasiada lógica apoyar  opositores que no van a cambiar el núcleo de su acción de Gobierno y la oposición tratando de  discutir lo que considera grave: Inflación, déficit energético, corrupción.

    La andanada legislativa del FPV de la última semana es parte integral de esta estatregia y repite el desafío a la oposción: Se votó el Presupuesto 2015,  la Ley de Hidrocarburos y apuestan a la  media sanción de  la reforma al Código Procesal Penal y la Ley de Telecomunicaciones para terminar de aprobarlas en extraordinarias.

    De las cuatro leyes, paradójicamente, la que tiene menos efecto político es el Presupuesto. Por supuesto que son números voluntaristas (15 % de inflación para el año que viene, por ejemplo) pero la relatividad de estos datos se ha  reiterado  tanto que la cuestión parece naturalizada. 

    Sobre el  nuevo Código Procesal Penal hay elogios coincidentes en muchos espectos y también un cuestionamiento generalizado.  Nadie  en el Poder Judicial y entre los opositores discute  la futura oralidad  y el depositar en los Fiscales todo el peso de la etapa investigativa.  Si,  hay reparos propios y ajenos sobre el articulado que plantea la extradición de extranjeros y la potestad de Alejandra Gils Carbó en la designación de fiscales.

    Ayer, para muchos sorpresivamente, Julio Alak prometió abrir el Código para escuchar parte de los reclamos.Habrá que ver hasta donde se llega. Respecto al rol de la Procuradora General de la Nación hay cuestionamientos de toda la oposición pero también -  en muchos - un aporte menos coyuntural:" Estamos legislando para 50 años vista, no  es bueno que rechacemos todo por una cuestión instrumental. Tampoco podrá eternizarse en el cargo ni designar fiscales amigos con tanta facilidad"

     La nueva ley de Telecomunicación es el último proyecto en llegar y todavía  no hay opiniones de los hombres de peso en el Congreso. La norma tiene particularidades muy técnicas, posibilita o clausura negocios millonarios y nadie quiere equivocarse en una cuestión tan sensible. Elisa Carrió, Pino Solanas o Victoria Donde tienen peso mediático pero no definen ninguna votación: Macristas y massistas en cambio todavía no opinaron.. En materia de medios  es notorio cómo   La Nación - con objeciones mas puntuales - no se sumado esta vez a los cuestionamientos generales de Clarín.

       La ley de Hidrocarburos sumó apenas un voto mas del  mínimo indispensable.  Claudio Lozano  se encargó  de plantear explícitamente la búsqueda de un acuerdo de toda la oposición para derogarla el año que viene y la crítica generalizada fue que  
beneficia a YPF y la estrategia de Gallucio en detrimento de las provincias.

    Las tres ultimas leyes - una ya sancionada  y las otras dos en camino- serán parte escencial de la reafirmación  del discurso oficial y otro problema para la oposición.  El ejemplo mas claro es la ley petrolera. Las críticas apuntan también a que el país recibirá menos regalías que otras naciones productores y hay denuncias por posible corrupción en el otorgamiento de áreas en Santa Cruz. También está claro que YPF tendrá beneficios concretos y que urge la llegada de fondos. Pregunta.  El Gobierno que viene no necesitará también una YPF lo mas rentable posible? Estará en condiciones de postergar ´posibles inversiones o también deberá sacrificar por la urgencia la posibilidad de negociar mejores acuerdos con las petroleras extranjeras?

    Derogar el Código Procesal Penal? No parece. Si el problema es la Procuradora, el comienzo de un nuevo ciclo siempre puede resolver este tipo de cuestiones.

    Ley de Telecomunicaciones? Hasta aquí mucho silencio. Seguramente habrá   cuestiones objetables. Pero no será sencillo para nadie decir que la va a  modificar. Sería señalado de inmediato cómo demasiado cercano a las defensa de intereses muy particularidades.

     Esto es lo que viene. El Gobierno defendiendo sus leyes en el Congreso y la tribuna. La oposición tratando de esquivar el dilema que lo complica y buscando que  el debate pase por otro lado.