viernes, 03 de abril de 2020
   
 
10/06/2014
     
Nada es seguro

El "Chino" Navarro se prepara para los cambios en Diputados a la ley de Policias Municipales pero los senadores oficialistas insisten en votar sin modificaciones. Todavía nadie sabe si hay alguna estrategia ganadora para mañana. Mientras tanto crece la tensión y se multiplican las operaciones políticas. Incluso con un resultado a favor la ley nace demasiado discutida y se complicará su aplicación y vigencia.

 

         No son horas sencillas para Mariotto y demás hombres y mujeres del oficialismo. La Ley de Policias Municipales necesita aprobarse en particular y los números no están.  Hay todavía algún camino que se sostenga en pie?  El regreso de Sergio Berni se cayó muy rápido como posibilidad. La negociación con la UCR y GEN siempre tuvo muy poco margen de desarrollo . El diálogo con Ishi nunca se ha cortado y parece cómo una alternativa posible. No le tienen que pedir que cambie su voto. Solo que no se encolumne con el massismo. No parece tan imposible. Solo que si hace eso, habilita una  ley  que Ishi, cómo otros muchos  intendentes, rechaza de manera contundente en varios de sus artículos.


     La situación no es cómoda para el FPV. Tiene que negociar en posiciones desventajosas y aparecen  denuncias cómo las de  Cariglino que nunca son sencillas de desmentir. Tiene además  otro problema: garantizar que ninguno de sus senadores decida mañana ausentarse o escuchar algún pedido del Frente Renovador.

    En este marco algunos se preguntan si no sería mejor aceptar algunas modificaciones que propone el massismo y lograr mayor consenso. La respuesta es negativa: Si el proyecto vuelve a Diputados con reformas, muchos legisladores del FPV no convalidarán estos cambios y las diferencias en el propio oficialismo por la ley serán mas notorias.

   Si está claro que la ley, aunque termine  siendo aprobada, arrancará con mucha menos fuerza de lo imaginado. Pareció ser la gran apuesta de Alejandro Granados pero , entre las quejas opositoras y la opción de los jefes comunales de no aceptarla, costará mucho que levante vuelo cómo una herramienta clave en la pelea por mayor seguridad.