lunes, 14 de septiembre de 2026
 
 
     
El Papa como tregua táctica antes de la guerra electoral en Córdoba

La visita papal funciona como pausa protocolar, pero no detiene la acumulación de poder que se viene: la gobernación 2027 ya tiene candidatos en movimiento.

La política cordobesa tiene una habilidad particular para usar los grandes momentos institucionales como biombo. La visita del Papa León XIV al país activa una escena de unidad artificial entre oficialismo y oposición provincial, con el gobernador Siciliano como anfitrión de una mesa que, en cualquier otra circunstancia, sería impensable. La foto ecuménica tiene fecha de vencimiento: el 10 de noviembre. Detrás de la liturgia del consenso, las heridas de la última elección siguen sin cicatrizar. Las diferencias entre los bloques no desaparecieron: se suspendieron. Cada actor que hoy estrecha la mano en nombre del Santo Padre sabe que en pocas semanas volverá a disputar palmo a palmo el territorio político que define quién llega a la gobernación en 2027. El 10-N opera como umbral real del calendario electoral córdobes. Lo que viene después no es una campaña: es una carrera de