lunes, 14 de septiembre de 2026
 
 
     
Lacunza se posiciona: elogia el ajuste pero marca el costo humano

El exministro de Macri construye identidad opositora con un argumento de doble filo: valida el rumbo económico libertario pero reclama la deuda social

Hernán Lacunza eligió Córdoba para desplegar un discurso que no es técnico sino político. Su diagnóstico sobre las 30.000 pymes cerradas y el deterioro del empleo formal no es una crítica al modelo de ajuste en sí mismo, sino una disputa por la narrativa del éxito: quién administra mejor el costo de la estabilización. El movimiento es calculado. Al validar la baja de la inflación y el consenso sobre el déficit cero, Lacunza se coloca dentro del mismo campo ideológico que Milei, pero ocupa el carril de la moderación y la gestión técnica. Su apuesta es que el electorado que apoyó el ajuste empiece a demandar resultados concretos en el mundo del trabajo, y que él sea la opción disponible para ese descontento. El problema de fondo es estructural: el gobierno nacional no subestimó el empleo por descuido, sino por convicción doctrinaria. La destrucción de pymes y empleos registrados fue, en