lunes, 14 de septiembre de 2026
 
 
     
SLB se aleja de Malvinas: señal para el mercado o gesto diplomático

La mayor empresa de servicios petroleros del mundo descartó operar en aguas malvinenses. El impacto real va más allá del festejo oficial.

La decisión de SLB —ex Schlumberger y líder global en servicios a yacimientos petroleros— de mantenerse fuera de las operaciones en Malvinas y mares adyacentes no es un hecho menor, pero tampoco es la victoria diplomática que el gobierno de Milei apresura a celebrar. Es, ante todo, una señal del mercado: las empresas con exposición en Vaca Muerta no pueden permitirse fricciones innecesarias con Buenos Aires. El peso real de esta decisión está en la lógica corporativa. SLB tiene intereses consolidados en la cuenca neuquina, donde el flujo de inversiones argentinas exige márgenes de confianza institucional. Alejarse de Malvinas no es un sacrificio: es proteger un negocio mayor en tierra firme. La soberanía, en este caso, coincide con la conveniencia. Milei leyó el episodio como un triunfo de su estrategia de presión sobre operadores que ronden las islas. Esa narrativa es políticamente