lunes, 14 de septiembre de 2026
 
 
     
La yerba mate le pone el primer freno agrario a Milei en el interior

El tractorazo misionero expone una tensión estructural entre el modelo de desregulación libertario y las economías regionales que dependen del Estado.

La visita de Javier Milei a Misiones no fue una recepción protocolar: fue una demostración de fuerza de un sector productivo que se siente ignorado por la lógica desreguladora del gobierno nacional. Los yerbateros salieron con tractores, camiones y carteles, un lenguaje que en la política argentina tiene peso específico y memoria larga. La protesta no es un reclamo menor ni coyuntural. Detrás de las demandas por precios justos, transparencia y políticas proteccionistas hay una discusión de fondo: el modelo yerbatero necesita intervención estatal para funcionar. Es una economía regional donde la concentración en la cadena comercial aplasta sistemáticamente al productor primario, y donde sin regulación el mercado premia a los eslabones más fuertes. Eso colisiona directamente con la cosmovisión libertaria. Milei no tiene respuestas ideológicamente compatibles con lo que Misiones le