lunes, 14 de septiembre de 2026
 
 
     
Malvinas: la retórica de Milei choca contra la realidad diplomática

Casi tres años de gestión y ningún avance concreto en soberanía: la causa Malvinas sigue siendo escenografía electoral antes que política de Estado.

La causa Malvinas ocupa en el gobierno de Javier Milei el mismo lugar que en administraciones anteriores: un repertorio de gestos simbólicos sin correlato diplomático verificable. Londres no movió una sola ficha en la mesa de negociaciones, y la soberanía sobre las islas permanece tan distante como el día en que Milei asumió en diciembre de 2023. Lo que sí cambió es el envoltorio. La Casa Rosada desplegó anuncios con una épica inusual, presentando cada contacto protocolar con funcionarios británicos como un hito histórico. El problema es que la épica no reemplaza a la diplomacia. Gran Bretaña mantiene su posición histórica de no negociar soberanía mientras los isleños no lo deseen, y ninguna gestión argentina logró erosionar ese principio. En términos estratégicos, el gobierno perdió casi tres años de un ciclo político favorable para construir una agenda seria. El contexto global —con