lunes, 14 de septiembre de 2026
 
 
     
Moria Casán, símbolo político incómodo que ningún partido supo

El fenómeno global de su biopic reactiva un debate pendiente: cómo la cultura popular argentina anticipó transformaciones que la política tardó décadas en

Hay figuras que la historia oficial prefiere ignorar y que, sin embargo, operan como termómetros culturales más precisos que cualquier encuesta. Moria Casán es una de ellas. Mientras su biopic recorre plataformas internacionales, la Argentina vuelve a encontrarse con una incomodidad que nunca resolvió: la de una mujer que ejerció libertades que el sistema político de su época no estaba dispuesto a tolerar. El episodio del auto quemado por militantes peronistas tras la comparación con Evita no es una anécdota pintoresca. Es un dato político duro. Revela cómo los movimientos populares pueden ser simultáneamente progresistas en el discurso e intolerantes en la práctica cuando una figura femenina escapa al molde que ellos mismos construyeron para la mujer. Lo que Casán representó en los años 70 para la comunidad LGTB+ no tuvo traducción legislativa ni amparo institucional durante décadas.