lunes, 14 de septiembre de 2026
 
 
     
ATE presiona con el caos aéreo como herramienta política

El gremio estatal paraliza aeropuertos en horarios pico durante dos días: una táctica que busca visibilidad máxima con impacto mínimo en el kirchnerismo.

La elección de aeropuertos como epicentro de la protesta no es casual. ATE apunta al eslabón más visible del Estado para que el costo político recaiga sobre el gobierno de Milei ante un público de clase media que vuela y se queja. Las franjas horarias elegidas —9 a 12 y 18 a 21— maximizan la disrupción en momentos de mayor tráfico. El mensaje es claro: la administración libertaria hereda un conflicto gremial que no generó pero que deberá resolver. Mientras los pasajeros absorben el costo real