martes, 5 de mayo de 2026
   
 
     
Manotazos

Otro anuncio ruidoso del Presidente desde Israel y por las redes: Reforma política con eliminación de las PASO y la incorporación de Ficha Limpia. También se modificarían otros puntos cómo los Debates presidenciales y una cantidad indeterminada de pequeños sellos electorales. En la realidad cotidiana del parlamento el oficialismo está muy lejos de poder avanzar de manera sustentable en alguno de los proyectos. El peronismo se opone históricamente y los aliados del oficialismo (radicales y PRO) tampoco comparten la decisión de eliminar las primarias. Habrá que ver si hay un pequeño espacio para Ficha Limpia. En escencia sólo sería otro intento más por recuperar la devaluada agenda libertaria que tampoco ve cómo frenar la puesta en marcha de mayores recursos ya votados para Discapacidad y Universidades.

  Siempre hay que tratar de ver si hay agua en la pileta antes de zambullirse. Parece no ser el caso del anuncio oficial sobre eliminación de las PASO.  La comunicación del Ejecutivo fue tan sorpresiva que hasta tomó  por sorpresa al propio oficialismo parlamentario. Hoy nadie sabía demasiado. Los aliados en cambio marcaron la cancha rápido. Fernando de Andreis, tal vez  el hombre de mayor confianza de Mauricio Macri,  dijo que para ellos las primarias son "una herramienta insustuible e indisipensable para lo que viene. Ficha limpia es otra cosa, es una ley nuestra y podríamos conversar".

   Los radicales idem. Las PASO son un instrumento central a nivel nacional y provincial y para las elecciones ejecutivas y parlamentarias.  Juntos, los ex socios de Cambiemos son menos de 20, pero centrales para que el oficialismo pueda avanzar en su intento de reforma electoral. Entre otras cosas porque es una ley especial que requiere una mayoría diferenciada: mitad más uno, 130 votos. Tampoco esta garantido el apoyo de provincias cómo Río Negro, Neuquén, Misiones, Salta u otras dónde todo depende de la situación particular de cada uno de los gobernadores.

   Cuál sería la intención del Presidente de anunciar personalmente un proyecto que podría naufragar antes de empezar? Habría dos:

     a) Volver a insistir con el "principio de revelación" o "posición testimonial".  En esta mirada la cuestión central es la plata que podría ahorrarse el  Estado (cálculos estimativos que van de 100 a 300 millones de dólares) y señalar que si ese camino se rechaza es responsabilidad de la "casta". Discutible. Nunca es bueno para los oficialismos perder ninguna votación. Siempre se termina reflejando debilidad política.

    b) Enésimo intento por apropiarse de la agenda política tras casi dos meses dónde el única tema es la situación judicial de Manuel Adorni. Intentaron con una nueva Ley de Discapacidad y no pudieron, tampoco con Universidades.  Los ensayos por recuperar centralidad chocan contra opositores y aliados. Esta semana ni siquiera pudieron tratar una ley liviana cómo "Hojarascas". Desde todos los bloques, no sólo el peronismo, comunicaron el mismo mensaje: No se debate nada.  Primero resolvamos la presentación de Adorni el próximo 29 y luego seguimos. Imposible que les regalemos una victoria parlamentaria antes de ese día.

   Vamos a entrar en mayo y el gobierno está lejísimo de las aspiraciones presidenciales del discurso del primero de marzo: diez proyectos mensuales de acá hasta fin de año. El notorio parate tiene por lo menos dos explicaciones. La primera es la durísima interna Karina Milei - Santiago Caputo dónde es imposible imaginar que no llegue algún ramalazo a ambos bloques oficialistas.  La segunda es la falta de diálogo, de comunicación, de política y de plata con todo el arco aliado. Hay cerca de 60 diputados que no pertenecen al sector violeta y que siempre estarán muy lejos del peronismo. Pero con todos ellos hay que hablar, escucharlos y en la enorme mayoría de los casos solucionar reclamos provinciales y demandas de sus gobernadores. Las respuestas no están nunca o llegan en cuenta gotas. Síntesis: El Gobierno esta mucho mejor que antes de noviembre. Multiplicó por cuatro sus representantes  en el Senado y por 3,5 en Diputados. Es primera minoría en ambas cámaras pero está  muy lejos de la escribanía. Y cada voto se consigue de a uno. Negociando y acordando.