miércoles, 21 de abril de 2021
   
 
24/3/2021
     
Biocombustibles

En la inusual convocatoria del próximo sábado el oficialismo podrá aprobar finalmente en Diputados el proyecto que eleva el piso de ganancias a $150.000. La nueva norma favorece a más de 1.200.000 trabajadores y en la misma trabajó particularmente el Presidente de la Cámara. La ley conforma al oficialismo, la CGT, CTA y también será respaldada con algunas diferencias menores por Juntos por el Cambio. El impacto de la sanción -alivio para el oficialismo en tiempos convulsionados- es atenuado por contramarchas y desavenencias en el propio FDT en torno a la continuidad o no de las ventajas impositivas vigentes para la producción de Biocomustibles. Diferencias aprovechadas por una oposición ampliada que convocó para hoy a dos sesiones especiales para tratar en momentos diferentes la prórroga de Biocombustibles y Ganancias. El resultado fue adverso en ambas circunstancias. En el primer caso reunieron 108 legisladores -necesitaban 129- en sociedad con el lavagnismo. En el segundo, Juntos por el Cambio sólo reogió 100 votos propios. Visto los resultados, difícil de entender la estrategia opositora de habilitar dos derrotas consecutivas.

  La durísima disputa política y económica disparada la última semana dentro del bloque de Diputados del FDT, las diferencias públicas con Senadores del mismo espacio y alineamientos más regionales que partidarios explican el rotundo silencio del Ejecutivo desde fin de año  en el tema Biocombustibles. Desestimó  en tres oportunidades la habilitación del tema para  Extraordinarias pese a haber sido votado  en el Senado casi por unanimidad.  Los tiempos apremian  - el régimen vigente caduca en mayo - y no está claro si habrá espacio para encontrar alguna síntesis que laude posiciones muy diversar o se renovará  transitoriamente la normativa vigente. La oposición convocó a Sesión Especial mañana para tratar el tema. Dificilmente tenga quórum y aún si lo consiguiese nunca llegaría a los dos tercios indispensables para aprobar sobre tablas una norma que no ha tenido despacho de comisión. De todos modos, en el medio de las dudas oficiales, es un dato que Juntos por el Cambio haya logrado respaldo de otros bloques para la convocatoria.

   El régimen de promoción impositiva de biocombustibles empezó hace 15 años. La idea era alentar la fusión de soja, maíz  y caña  de azúcar con combustibles fósiles tradicionales para mejorar los estándares ecológicos y habilitar nuevas opciones de exportación. En el camino, según sus impulsores, se generaron casi 40 empresas destinadas al sector, miles de puestos de trabajo en diez provincias argentinas y siempre se miró con interés lo que podía pasar con EEUU. La posibilidad de exportar siempre fue atractiva y sobre finales del año 2019 quedó abierta una puerta - Jorge Arguello señala que no está cerrada- para ventas superiores a 1500 millones de dólares. 

   El proyecto de prórroga en el Senado fue presentado por la santafesina -muy cercana a CFK- María de los Angeles Sacnum y votado casi por unanimidad. Incluso por representantes de provincias sin ningún vínculo con el sector.  Cuándo  no apareció en el listado enviado por el PE para su tratamiento en Extraordinarias comenzaron a aparecer los primeros datos sobre una situación hoy complejizada y sin resolución. La neuquina Alma Sapag, a cargo de un monobloque del MPN que generalmente acompaña al oficialismo, dijo "No termino de entender por qué hay que votar ciertos beneficios para algunas provincias y nada para las que producen hidrocarburos. En quince años el costo fiscal de sostener el biocombustible fue de 7.500 millones de dólares. Se justifica tanto alivio para el resultado final de su produccción?"

    Junto a su testimonio se sumaron otros datos desde el oficialismo que explican la demora -y la resistencia- en convalidar el proyecto del Senado:

         --- La producción de biocombustibles es impulsada en base a caña de azúcar, soja y maíz.  En el primer caso no hay problemas de precios porque se maneja a nivel local,  pero que puede pasar si sigue escalando el precio de comodities cómo la soja y el maíz? Es competitiva la produccción  si su costo aumenta un 20 o 30 %?

         --- Hace quince años la energía eléctrica no había alcanazado ni remotamente el actual nivel de desarrollo. Las minas de Litio en Jujuy y Catamarca son una opción inmejorable  para la producción de baterías. No tiene más sentido impulsar este tipo de proyectos que seguir priorizando el tema biocombustibles casi de manera exclusiva?

   La controversia escaló durante todos los últimos dias. Juan Schiaretti, Gobernador de Córdoba y muy impulsor de la prórroga, decidió acompañar el pedido de la oposición en ese sentido para la sesión de mañana. Su aporte no alcanzaría para lograr quórum pero es un dato insoslayahle para el oficialismo el gesto de cuatro diputados clave para otros proyectos.  También hay mucha incomodidad en Tucumán y Jujuy. La producción de soja y maíz puede tener otro destino, pero no sucede lo mismo con la caña de azúcar. Sin biocomustible no hay mercados opcionales.

   El lunes hubo reunión on line de la Comisión de Energía con Darío Martinez, titular del área. Por su parte no hubo definiciones ni tampoco fechas. En algún momento se había hablado de una nueva ley de Hidrocarburos que atendiera reclamos del sector y se compatibiliara con la prórroga de las ventajas impositiva para el Biocombustible. No se avanzó con los anuncios pero si circuló un papel no oficial que atribuía cambios en el proyecto del Senado. Escencialmente  rebajaba a la mitad los porcentajes de agregado de soja y maíz a la producción. No clausura la industria pero reduce los volúmenes existentes y tampoco se avanzó con mayores precisiones.

 Otro dato complejiza la cuestión: El proyecto tiene sanción del Senado, si se modifica en Diputados debe volver a la Cámara Alta donde podría, números mediante, ser ratificado en su redacción original. El marco general muestra  además otra situación:  mucha mora en el Ejecutivo para definir el tema y escasa presencia de una voz oficial que unifique posiciones en el medio de una puja más interprovincial que partidaria. Provincias petroleras frente a sojeras, reclamando cada una por sus respectivas ventajas impositivas y estrechamente aliadas con el sector privado.