jueves, 22 de abril de 2021
   
 
19/1/2021
     
Poco viento

El oficialismo presentó una ambiciosa lista de temas para tratar en Extraordinarias donde la Reforma Judicial es la cuestión principal. Hasta aquí sin embargo la realidad de la próxima Sesión (26 o 27 de enero) se acota a confirmar beneficios impositivos para la producción de Biocombustibles y poco más. Diputados oficialistas imaginan alguna negociación del propio Ejecutivo que permita avanzar en temas judiciales pero las respuestas opositoras son siempre de rechazo. El Tribunal Constitucional intermedio entre Casación y la Corte Suprema no está en la agenda. Etiquetado frontal sin avances. Sostenibilidad de la deuda también puede ser prenda de consenso.

 
        En plena pandemia el Gobierno pudo avanzar con comodidad en el Senado con la Reforma Judicial pero a partir de allí sólo conoció el estancamiento. Sólo dos datos: a) Marcela Losardo, titular de Justicia, fue una de las escasas Ministras que no participó de muy habituales encuentros virtuales con la oposición en distintas comisiones. Si estuvieron Felipe Solá, Ginés González García, Matias Kulfas, Sabina Frederic, Luis Basterra, Daniel Arroyo, Claudio Moroni, Nicolás Trotta, Tristán Bauer, Gabriel Katopodis y otros.                                                                                                                                                       
                                                             b)  La Comisión de Justicia de la Cámara Baja casi no registró encuentros cuándo presuntamente debería haber comenzado el debate sobre la cuestión.

       Más allá de estos antecendentes el Ejecutivo incluyó el proyecto para ser tratado antes de marzo pero hasta aquí no hay novedades. La primera sesión del año será para tratar un tema  acordado con Juntos por el Cambio: Prórroga de ventajas impositivas para productores de biodiesel que ya tiene acuerdo del Senado.

     También es posible que se avance con un tema explicado por el propio Martín Guzman a la oposición: Sustentabilidad de la Deuda. Escencialmente el proyecto dice que a partir de aquí ningún Ejecutivo puede tomar Deuda ante privados o el FMI sin antes pasar por el Congreso. Según indica el oficialismo, no hubo márgen de rechazo para la oposición tras la traumática experencia de Macri y Dujovne con el FMI de Christine Lagarde.

    Al margen de esto, todo lo demás es cuesta arriba. No hay señales de apoyo a la Reforma Judicial por parte del lavagnismo y tampoco de algún otro sector independiente. Ni siquiera con mucha voluntad pareciera una opción posible el reunir el número necesario. Con un agregado: cualquier modificación es siempre una muy sensible y tampoco es el mejor dato no tratar de buscar el mayor consenso posible.

  Por que el Gobierno incluyó el proyecto sabiendo la ríspido de la realidad en la materia? Hay dos explicaciones:

         a) Se sabía que nada le sería sencillo en la materia pero peor era no incluírlo.

         b) Algunos diputados de peso del oficialismo reconocen que el tema en el Parlamento está muy trabado pero apuestan a alguna supra negociación con el Presidente cómo interlocutor. Seguramente habrá intentos, pero tambén es cierto que parece muy improbable lograr alguna fisura en el esquema de Juntos por el Cambio, donde hay muchas diferencias pero un solo y clave punto en común: no hay división posible.

    Esta imposibilidad de acuerdos es muy complicada y enrarece mal la vida política argentina en los últimos diez años. La historia reciente y no tanto muestra momentos de conciliación. Si queda lejos el abrazo Perón - Balbín,  deben tenerse presentes otras fotos con el diálogo cómo modelo: Raúl Alfonsín avanzó en los Tratados de Paz y Amistad con Chile de la mano con Carlos Menem. También había coincidencias en el Congreso y estuvo el respaldo de Cafiero en Semana Santa. A la inversa, el radicalismo alfonsinista, aún con tironeos internos, terminó convalidando las elecciones constituyentes del 94 convocadas por Menem.  Más adelante Néstor Kirchner hizo su camino convocando a Cobos en el 2007. A partir de   allí la búsqueda de acuerdos resultó imposible. Más aún si  hablamos del Poder Judicial.