miércoles, 21 de abril de 2021
   
 
27/11/2020
     
Fondo y Forma

Autocritica severa del oficialismo en privado y una mirada menos dura en público sobre la fallida organización ayer en Casa de Gobierno del velatorio de Diego Armando Maradona. Cálculos equivocados. Falta de acuerdos con la familia. Ausencia de responsables por debajo del Presidente.

 "No hay excusas, las cosas se hicieron mal. Si se decide realizar el velatorio en Casa de Gobierno, deja de ser un tema familar para convertirse en una cuestión de Estado. Se pretendió respetar los razonables reclamos de la familia y  terminar pronto para poder hacer el entierro a las 18 y era sabido que iba a terminar mal" dijo un funcionario de Gobierno anoche, en tonos mas severos de lo señalado esta mañana por el Presidente. Los colegas presentes ayer en la sede del Gobierno coincidieron  en que la situación atraveada fue mucho mas compleja que  la narrada de manera oficial.

  Por que la Casa Rosada? Ayer se indicó que obedeció a un pedido de Claudia Villafañe. Hoy,  que en verdad habría existido un ofrecimiento del Gobierno tratando de poner cierto orden a una ceremonia que en cualquier otro lugar ofrecía menos garantías todavía.  Sobre el momento de corte siempre hubo malentendidos. La familia  manifestó su deseo de respetar el horario de inhumación previsto en Bella Vista y los organizadores imaginaron cierta flexibilización que nunca se concretó. En el desencuentró nacieron los incidentes y violencia. La falta de comunicación entre Nación y Ciudad también fue explícita. La teoría indicaba que la organización dentro de Balcarce era de Nación y la calle de Ciudad. Demasiadas tensiones mutuas en el medio para que la historia termine bien.

  Desde muy temprano estaba claro que había gente en la cola, por lo menos, para todo el jueves y hoy viernes. Los partidarios de prolongar el velatorio consiguieron apenas un par de horas de prórroga y cuando se comunicó el dato a los que esperaban el ingreso,  a 5 o 6 cuadras del acceso, comenzó la presión sobre las vallas y el desalojo  de la Policía de la Ciudad. En el medio, sin ninguna explicación de por medio, habían ingresado decenas de barras tomando por su cuenta el Salón de los Bustos y generando temor en todos los presentes. El Presidente señaló esta mañana que habían apelado a "la responsabiliad social de los convocados pero está claro que hubo falencias que lamentamos"

  Junto a estos desaciertos de organización en un lugar altamente sensible cómo la propia Casa de Gobierno aparece otro dato que complejiza la situación. Otra vez el monopolio declarativo y cierto rol normalizador en medio de la tensión y el conflicto de una ceremonia desbordada corrió por cuenta del propio Alberto Fernández. Salvo alguna aparición ayer en las redes sociales del Ministro del Interior cuestionando el rol represivo de la Policía de la Ciudad, todo quedó en manos del Presidente. Ayer megáfono en mano tratando desde los balcones de calmar a los más exhaltados que pretendían saltar vallas y meterse de prepo por la puerta de Balcarce 50. Hoy,  explicando que siempre resultó muy difícil compatibilizar los deseos de la famila con millones de personas reclamando el derecho de su saludo final.

   Nadie niega lo complejo y doloroso de la situación pero hay otros agregados.  Que pasó ayer en Casa de Gobierno con el rol de hombres y mujeres clave en la gestión cotidiana y el propio funcionamiento de Balcarce 50? Todo recae siempre en el Presidente?  En circunstancias parecidas aparecían otros funcionarios cumpliendo tareas muy especificos y delegando responsabilidades. Mala organización o apenas voluntad presidencial?