jueves, 24 de septiembre de 2020
   
 
04/08/2020
     
Alivio

Al margen del oxígeno económico que representa el acuerdo con los acreedores anunciado esta madrugada por el Ministerio de Economía, el cierre de la negociación significa también un alivio muy importante en lo personal y en lo político para Alberto Fernández: La elección de Martín Maximiliano Guzmán fue una decisión personalísima, convalidada luego por CFK, en el Ministerio mas importante. Elegir a un desconocido representa cargar con todos los costos si algo sale mal en el camino. Historia a contramano. Lo que viene.

  El desayuno de esta mañana debe haber sido tal vez el mejor endulzado de los casi ocho meses de gobierno. La historia había comenzado mucho antes. El Presidente  imaginó en alguna oportunidad a Roberto Lavagna en Economía pero las expectativas siempre estuvieron bastante acotadas. El no inicial del candidato nunca pareció fingido. 

  Los intentos por ubicar en su reemplazo  nombres conocidos y  candidatos eternos nunca entusiamaron a Fernández : Martín  Guzmán siempre estuvo en la lista de los dos o tres posible pero faltaba todavía determinar roles con otros nombres propios de peso cómo Cecilia Todesca, Matias Kulfas y Mercedes Marcó del Pont. El vínculo con el economista platense databa de un año atrás, cuando fueron presentados y se empezó a explorar el día después de una deuda que ya parecía impagable. Ser docente en la Universidad de Columnia y discípulo de Joseph Stiglitz son detalles que sumaban mucho a su favor pero hubo otra evaluación clave, a cargo de Roberto Lavagna: "Tiene la ortodoxia necesaria, con una  cuota indispensable de heterodoxia para afrontar lo que viene"

  Alberto Fernández no hizo  lo mas seguro en términos políticos al optar por Guzmán, el hijo de 37 años de un profesor de tenis del barrrio "El Mondongo" Es cierto que Lavagna no aceptó. Pero con un apellido de más peso, si la renegociación de la deuda sale mal y la economía no arranca, el Ministro designado puede amortiguar algún golpe. Con un desconocido, todos los costos son tuyos.

  La decisión no es común en la historia desde el 83 hasta acá. Todos intentaron ir a  "lo seguro" o conocido al comienzo y luego, obligados, tuvieron que cambiar.  Alfonsín empezó con Bernardo Grinspun, su hombre en Economía de toda la vida; Menem debió recurrir a Erman González tras el fracasaro del plan Bunge y Born, De la Rúa  a José Luis Machinea, Kirchner optó por seguir con Lavagna y Macri empezó con Prat Goy. Todos conocidos, por ellos y por la sociedad. Alberto Fernández eligió a Martín Guzmán. Apuesta clave, arriesgada, en el Ministerio mas sensible. Momento para recordarlo. . Al poco tiempo, es verdad, el Ministro fue también convalidado y sostenido por la propia Cristina Fernández de Kirchner.

   El acuerdo con los acreedores - con elogios que llegaron hasta "Toto" Caputo pasando por Federico Pinedo o Hernán Lacunza -  será continuado por la negociación con el Fondo Monetario que debería empezar en algunas semanas. En el medio está la pandemia. Con una muy alto crecimiento del gasto público y durísima caída de la actividad económica. La noticia de esta mañana no es el pasaporte al paraíso pero representa un alivio muy importante en general y un poco de calma en particular para la audacia presidencial.