jueves, 22 de octubre de 2020
   
 
23/07/2020
     
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Pese al papelón de ayer tras el nuevo enfrentamiento entre Sabina Frederic y Sergio Berni nada indica por ahora que haya relevos en alguno de los dos Ministerios. Los choques entre Nación y Provincia siempre son riesgosos y particularmente en el tema seguridad. Costos políticos. Particularidades. Statu Quo.

     "Este perro, ante un indicación mía, puede llegar a matar".   Era un ovejero alemán joven, de presencia imponente e intimidante. "Yo no abría la boca. Despacio y en silencio me acomodé en una silla que había en el escritorio y empezamos a hablar" Sergio Berni recibía así a un periodista que jamás había visto en su vida. Cristina Fernández de Kirchner atravesaba su segundo mandato y él era el número dos del MInisterio de Seguridad de la Nación debajo de una María Cecilia  Rodriguez de bajísimo perfil mediático y político.

      El Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires volvió a discutir ayer con su par de Nación y  suma disputas casi cotidianas. Puede ser con Martín Insaurralde, uno de los  jefes comunales de mayor diálogo con Máximo Kirchner,  con Mario Secco, intendente de Ensenada que  desmintió haberse peleado a "trompadas" o Julio Alak, Ministro de Justicia de la Provincia. 

    Berni es Berni. Sin pertenencia a ningún espacio concreto. No responde  a la estructura de los intendentes, el partido o La Cámpora. Tiene  un altísimo nivel mediático y  un discurso alejado del garantismo clásico referenciado  en Eugenio Zaffaroni.

   Todos los datos que se avecinan en materia de seguridad anticipan complicaciones  a partir del agravamiento de la situación económica. Hugo Haime dijo la semana pasada que para fin de año es previsible que haya un 50 % de pobres en el país para fin de año. Que en este marco se estén peleando Seguridad  de Nación y Provincia sin un mínimo de trabajo concertado es riesgoso  y políticamente  inexplicable.Sabina Frederic es la responsable nacional por elección personal  y con pleno respaldo de Alberto Fernández. Es antropóloga, con experiencia en la gestión y  elegida por representar el equilibrio que pretendía el Presidente entre Patricia Bullrich,  la "Doctrina Chocobar" y los sectores mas garantistas del Kirchnerismo. Lo de Berni es mas complejo. Quería ese lugar y se enojó mucho cuando la elegida fue otra. Para él la provincia era un destino no deseado  y tuvo que ser convencido por la propia Cristina Fernández de Kirchner, reconocida  cómo su "única jefa". Tampoco lo imaginaba  en ese lugar  Axel Kicillof, que tenía muy en claro el posible  surgimiento de conflictos cómo los que hoy complican su gestión.

   En Nación se preocupan por el desgaste, sostienen claramente a la Ministra y no se pueden meter en el ámbito de la Provincia. En La Plata no están cómodos con tanto choque cotidiano pero no hay reemplazante a mano y tampoco ningún gesto que indique que no sigue teniendo el total respaldo de la Vicepresidenta.  Alguna vez un grupo de intelectuales que apoyaba al Gobierno  le preguntó a Kirchner por que el Presidente del Banco Central era Martín Redrado "Y que querés? Que lo ponga al "Flaco" Kunkel?" fue la respuesta del ex Presidente. Tal vez  por aquí va el modo de razonamiento de Cristina Fernández. Sabe que la seguridad es el tema mas sensible y riesgoso en la administración de la provincia. Los errores de gestión  se pagan carísimo y  por  eso la opción que elige es Berni:  capacidad para la jefatura de tropa, perfil de hombre de acción y mucha comodidad en el manejo mediático.