jueves, 24 de septiembre de 2020
   
 
19/05/2020
     
Sin fecha

El camporista Marcos Cleri indicó esta tarde que no hay fecha para el tratamiento del Impuesto a la riqueza en Diputados. Las causas de la demora son dos: tratar de buscar algún acuerdo con sectores opositores que pretenden que lo recaudado sea exclusivamente para la lucha contra el coronavirus y evitar debates conflictivos mientras las sesiones no sean presenciales.

    Detrás de la primera línea de La Campora hace rato que hay dirigentes propios con responsabilidades crecientes. Uno es el santafesino Marcos Cleri que atraviesa ahora su segundo mandato cómo diputado nacional, preside la Bicameral de Trámite Legislativo (clave para dictaminar en materia de DNU) e integra además la Comisión de Presupuesto y Hacienda. En tal carácter hoy lograron firmar un proyecto en común junto a la Comisión de Comunicación y con toda la oposición sobre "Economía del Conocimiento". Terminada la reunión - de la  cuál participó vía skype el Ministro de Desarrollo Matias Kulfas- el diputado fue consultado sobre el Impuesto a la riqueza y dijo : "Va a ser presentado en Diputados, pero el momento es un tema que definen el Presidente de la Cámara y el titular de nuestro bloque. Cómo Comisión hemos trabajado el tema pero no nos corresponde a determinar a partir de cuándo tiene tratamiento parlamentario"

  Lo que trascendió  es que se demora por dos cuestiones: a) Buscan mayor consenso con los opositores. Han hablado con  radicales que accederían a facilitar su tratamiento si queda muy en claro que lo recaudado será destinado de manera muy específica a reforzar la salud pública a nivel nacional, provincial y municipal.  

                                                                                                              b) Tratan de evitar por el momento temas muy polémicos en sesiones virtuales. El ensayo de la semana pasada funcionó de manera correcta, pero discutir  uno de estas características y con mucha paridad entre votos positivos y negativos en una sesión no presencial  es diferente y mas problemático.

   Según lo poco que se sabe sobre este impuesto,  afectaría sólo a personas f´ísicas (la izquierda ya presentó otro donde también se gravan grandes empresas) y el monto imponible arrancaría en propietarios de bienes por mas de 400 millones de pesos. La alícuota inicial podría ser del 2%  e incrementarse  hasta un máximo del 3 % a medida que aumenta el capital imponible.