jueves, 24 de septiembre de 2020
   
 
13/05/2020
     
Tranquilidad

El oficialismo supera en este momento, sin sobresaltos, la primera sesión virtual en la historia del Senado. Había casi mas preocupación por la innovación tecnológica que por el temario en si (convalidación de los DNU dispuestos desde el inicio de la cuarentena) y la habilitación legal para funcionar de manera no presencial. Las primeras voces opositoras correspondieron a la radical jujeña Silvia Giacoppo y a Martín Lousteau y no hubo cuestionamientos de peso para el oficialismo.

    Las cuestiones informáticas fluyeron de mejor manera la semana pasada en la Cámara Alta que en Diputados y hoy estaba todo listo para sesionar puntualmente. Abrió Cristina Fernández de Kirchner que rápido habilitó el uso de la palabra a la miembro informante del oficialismo, la mendocina Anabel Fernández Sagasti, y luego se hizo cargo del control de la sesión la santiagueña Abdala de Zamora. 

   La serie de proyectos a aprobar no resulta controvertido. Solo se trata de convalidar las decisiones que tomó el Ejecutivo en materia sanitaria y económica en el marco de la pandemia. Están incluídas aquí las distintas fechas de prolongación de la cuarentena, prohibición de viajes hacia y desde el extranjero, pago del IFE, créditos para la pequeña y mediana industria, habilitaciones progresivas en provincias y municipios. Primero  la representante por Mendoza y luego el pampeano Lovera, de manera previsible, convalidaron todo lo actuado por el Gobierno de Alberto Fernández. En nombre de Cambiemos habló  la jujeña Silvia Giacoppo que respaldó la enorme mayoría de las medidas tomadas pero reclamó un tema que ya planteó el Gobernador Morales: la posibilidad de habilitar otro aeropuerto internacional en la provincia o en otro lugar cercano y evitar que Ezeiza sea el único destino posible. 

   Luego fue el turno del porteño Martín Lousteau que aprovechó su momento para volver sobre una idea que ya había expresado. Indicó que el futuro económico que viene es complejo y desconocido y dijo que por lo tanto "Así cómo el Gobierno se rodeó de un muy respetado comité de expertos en infectología planteamos lo mismo en materia económica: un cuerpo asesor multipartidario para discutir que hacemos y hacia donde vamos" En materia económica sus críticas no fueron de un tono elevado pero cuestionó la capacidad del Estado para instrumentar DNU cómo el IFE o para asistir a franjas medias de la sociedad que no reciben la ayuda de planes sociales y en paralelo tampoco calfican para los créditos de los bancos.

  Dos horas después de comenzada la sesión, no había malas noticias por parte de los aspectos tecnlógicos y el oficialismo se encaminaba a habilitar futuras reuniones virtuales (el plazo a votar sería de dos meses) donde podría avanzar en dos temas que le importan al Ejecutivo: Reforma Judicial e Interrupción voluntaria del embarazo.  El posible impuesto a la riqueza está por ahora en el ámbito de Diputados.

   El dato político de la jornada, hasta acá, fue el tono medido de la oposición. No hay en la Cámara de Senadores nadie de Cambiemos demasiado cercano a la línea mas dura de Patricia Bullrich, Fernando Iglesias o el propio Mauricio Macri y  en general se manejaron tonos muy medidos en cada una de las exposiciones.

   La participación de los 72 senadores fue muy heterogénea: pocos de manera presencial (CFK, Martín Lousteau, Abdala de Zamora) otros en sus despachos dentro de la propia Cámara, algunos en distintas sedes municipales a lo largo del país y los menos en sus domicilios particulares.