jueves, 04 de junio de 2020
   
 
29/04/2020
     
Juego propio

Sergio Berni se diferenció otra vez, ahora por la liberación de detenidos, del Gobierno nacional y de Kicillof. Convivencia complicada. El respaldo de Cristina. Heller y un proyecto que no termina de alumbrar. Diputados de Martín Lousteau: dos diferencias en dos dias con la conducción de Mario Negri y Christian Ritondo.

  Descomprimir la situación de queja y reclamo en las cárceles ante la posibilidad de contagio por el corona virus no parecía tan complejo.  En Estados Unidos por ejemplo, país líder en materia de politicas penitenciarias muy severas,  ya se dispuso la detención domiciliaria de mas de 2000 detenidos. Acá la mayor parte de los penales federales y provinciales están excedidos y el detalle aumenta  la posibilidad de propagar masivamente la enfermedad. Revisar la situación de los detenidos todavía sin condena - con excepción de homicidios, violaciones y secuestros - podía ser una opción que no complicara tanto la situación sanitaria y lleve cierta calma a la vida interior de las cárceles. Cómo pasó hace quince dias con la mala instrumentación de la salida a la calle de centenares de miles de jubilados o el equívoco anuncio presidencial que habilitaba salidas en un radio de 500 metros -luego rectificado por la mayoría de los Gobernadores- esta situación -mas sensible- tampoco se manejó bien. 

  La reacción de víctimas de delitos fue inmediata -comprensible pero en muchos casos con información parcial o equivocada- y tampoco ayudaron los antecedentes de algunos jueces que rapidamente firmaron centenares de resoluciones en favor de los detenidos. En términos políticos la definición mas contundente corrió otra vez por cuenta de Sergio Berni: "Ustedes ya me conocen, si es por mi no libero a ninguno".   Si el Ministro de Seguridad de la Provincia dice esto y por otro lado se está tratando  de acordar con la Justicia algún mecanismo que evite un mayor hacinamiento en las cárceles en un momento sanitario tan complejo, algo no se está haciendo bien en materia de centralidad de las decisiones. Si la oposición se suma rápido a los cuestionamientos de familiares y jueces o fiscales y el funcionario de mayor rango en la materia dice lo mismo el problema político del gobierno es todo suyo.

  Sergio Berni, funcionario  en Santa Cruz desde los tiempos  de Néstor Kirchner- siempre en roles antipáticos y contrarios al discurso oficial -es el "permitido" de Cristina Fernández.  La situación social en la provincia, consecuencia histórica de su  pobreza y marginalidad ahora agravada por el COVID 19, es el principal desvelo de la ex presidenta. La preocupación por episodios sin control político es permanente y para esa última instancia siempre deposita en el Ministro de Seguridad su mayor confianza. El elegido hace además ostentación de esa situación y lo ha dicho claramente: Mi jefa es Cristina Kirchner. Hay además  otra particularidad: lo que dice y hace Berni tiene en la oposición y en los medios un consenso o grado de acuerdo impensado para cualuier otro funcionario del oficialismo.

      Otro dato importante de esta semana en el Congreso (habrá sesión la próxima semana de manera mixta, jefes de bloque de manera presencial y diputados vía on line) es que nuevamente no hubo novedades de la Comisión de Presupesto y Hacienda en torno al Impuesto a la riqueza. El kirchnerismo indica que es el principal objetivo a tratar por Diputados y Senadores pero el proyecto -dijo Heller hace diez días que estaba a punto de ser terminado- todavía no se conoce. No es común el detalle. Si para el oficialismo esa norma le permitiría recaudar un cuarto del paquete fiscal necesario, debería ser mas entendible conocer los datos y detalles del proyecto.

    Llamativas diferencias esta semana también  del radicalismo de Capital (Grupo Evolución, con Lousteau en el Senado) respecto a la UCR nacional y el bloque de Cambiemos. El primer tema fue la decisión de este espacio de coincidir con otros bloques opositores (lavagnismo, García de Luca, jefe de los bonaerenses PRO que responden a Emilio Monzó) en coincidir con Sergio Massa en avanzar con las sesiones virtuales, contradiciendo la posición de Mario Negri y los amarillos mas cercanos a Macri cómo Waldo Wolff  y  Fernando Iglesias.Mas tarde hubo alguna aclaración para no profundizar las diferencias pero hoy otra vez. El diputado Halperín, hombre de Evolución, criticó con dureza a otros radicales que se oponen a las políticas del Gobierno y de organismos de Derechos Humanos en habilitar la salida y detención domiciliaria de presos sin condena : "Los Derechos humanos son una bandera histórica de nuestro partido y tienen que ser defendidos siempre y no según nuestra conveniencia política".