jueves, 24 de septiembre de 2020
   
 
30/03/2020
     
Males menores

Final de los vuelos de argentinos repatriados, concentraciones en el conurbano por cobro de jubilaciones y pagos extraordinarios de la ANSES y continuidad de la cuarentena en un crítico escenario económico: Tres decisiones complejas dentro del Gobierno donde siempre se optó por lo que estiman tiene el menor costo posible frente a las otras opciones posibles.

  Durante varios días el que más insistió con repatriar a todos aquellos varados en el exterior  (mayoritariamente Europa, EEUU, Cuba y Brasil) fue el propio Alberto Fernández. Son alrededor de 10.000 los que no alcanzaron a regresar y la idea era poder mostrar que el operativo  había sido exitoso con todos de vuelta en Ezeiza. Los abanderados del NO fueron los siete integrantes del Comité de Infectólogos que trabaja junto a Ginés González García y Carla Vizzotti: "la idea es muy solidaria, pero en cada avión que llega con 300 ocupantes tenemos un riesgo latente en 30 o 50 pasajeros. No tiene sentido tomar tanto riesgo"

  La etapa que queda no es sencilla de instrumentar y se vincula con tratar de darle alojamiento transitorio en los países donde se encuentran. En Cuba , por ejemplo, el Embajador Javier Figueroa tanteó la opción de que la Iglesia cubana facilitar lugares en templos u otras dependencias pero hasta aquí sin resultados. En otros casos se estudia el financiamiento de la estadía en lugares a determinar. Hasta mañana que termina marzo la mayoría de los argentinos que no pudieron regresar tenía su hotel pago. A partir del miércoles la situación puede complicarse para muchos. 

   El segundo debate se dió sobre el viernes de la semana pasada: la  impostergable urgencia económica le ganó a  presupuestos sanitarios que terminaron sin ser respetados. Ese día se habilitó el pago a jubilados en cajeros del conurbano profundo (En La Matanza, Florencio Varela y demás nunca son suficientes) y además comenzó el pago por única vez a aquellos sectores informales de la economía mas afectados por la cuarentena cómo servicio doméstico, albañiles, vendedores ambulantes. El resultado fue la concentración de mucha gente sin respetar la distancia requerida poniendo en riesgo un área donde una disparada del virus podría ser una tragedia. 

   Había otra manera? Corridos por la urgencia pareciera que no. En este caso no hay homebanking posible y proratear los pagos por los números del documento podría significar que tengan que esperar una semana mas para hacerse de un dinero imprescindible para su vida cotidiana. Habrá que ver si para el próximo pago -15 dias- aparece alguna forma mas novedosa pero entre la preocupación por la pandemia y las urgencias económicas las soluciones se angostan.

   La última cuestión -hasta cuándo se prolongaba la cuarentena - tambien se debatió mucho y  por eso el Presidente comunicó su continuidad recién a última hora del domingo tras una prolongada reunión con todos los gobernadores. En el equipo asesor JAMAS hubo dudas sobre lo imperioso que resulta continuar en estas condiciones. Sin embargo,  voces empresarias primero y luego algunos pensadores de manera individual plantearon que  se tomaban "medidas sanitarias cómo en Europa pero desde economías latinamericanas". Es cierto. No es lo mismo parar  Bélgica hasta el 18 de abril que la Argentina, con un 40 % de informalidad y donde es verdad que los sectores mas humilde son los mas golpeados. La idea, sin embargo, tuvo recorrido corto. No sólo por la oposición de los técnicos sino también por una mirada política cargada de lógica: Quién sino el Gobierno pagaría los costos humanos, sociales y políticos si la pandemia se disparara en nuestro país por alguna liviandad en los controles? Quién se sostiene después de un Conurbano sacudido por el virus por incompetencia estatal?