lunes, 11 de noviembre de 2019
   
 
10/09/2019
     
Sin soltar

Lealtades personales o cuestiones políticas? Que prevalece en la toma de decisiones del Presidente? Enfrentado con muchos y un protagonismo muy acotado, Marcos Peña no se va. Historias post 11 de agosto. Federico Sturzeneger fue el último de sus críticos. Los costos políticas. Demasiadas dudas en una campaña que no arranca. El desconcierto de Vidal y Rodriguez Larreta.

  Pablo Avelluto, Ministro de Cultura, dijo hace un tiempo: "imaginar a Macri sin Peña al lado es cómo pensar en Tom y Jerry separados". La frase, ingeniosa para tiempos de bonanza política, requiere ser revisada en momentos más complejos.

   El Jefe de Gabinete colecciona adversarios en el seno del gobierno desde hace rato. El último fue el ex titular del Banco Central "La herencia recibida no fue tan complicada cómo se dice. El problema principal ha sido  la injerencia del poder político en el funcionamiento de la autoridad monetaria"  Y rememora la solicitud  de flexibilizar  pautas de inflación aquel  28 de diciembre del 2017.l 

  Después del 11 de agosto hubo una reunión muy reservada del Presidente con la Gobernadora de Buenos Aires y el Jefe de Gobierno de CABA. Se fueron convencidos que el ciclo de Peña y Dujovne en el Gobierno había concluído y así se lo manifestó uno de ellos a sus colaboradores mas cercanos. El único que terminó en su casa fue el ex MInistro de Hacienda. Las diferencias con Emilio Monzó son previas pero también escenciales para impedir que haya una comunicación fluída - e imprescindible - entre el Ejecutivo y el Congreso. Los desencuentros con la UCR también arrancaron desde el inicio con Ernesto Sánz y todavía no terminaron de saldarse con Alfredo Cornejo. Con Elisa Carrió el vínculo no se rompió nunca pero ella menosprecia al "teñido" y disfruta contando cómo expulsó a Durán Barba del cónclave del desasoiego en la madrugado del lunes 12. 

  Este es el complejo presente. Un Jefe de Gabinete sin díálogo  con María Eugenia Vidal, Horacio Rodriguez Larreta, el Presidente de la Cámara de Diputados, la UCR y  su principal sostén político y de campaña menospreciado por la diputada más mediática. Ninguna estrategia de unidad es posible en este marco y cualquier sueño de recuperación electoral resulta cada vez mas difícil.  Agravado porque Peña no se va y eso incomoda a sus adversarios, pero también porque su rol se desvanece cada día un poco más. De hecho no ha aparecido públicamente desde el domingo de las PASO y apenas trascienden repetidas convocatorias a un optimismo al que sólo apuesta su círculo mas cercano. NI siquiera concurrió a su cita
obligatoria al Congreso donde apenas envió por escrito algunas respuestas pendientes de su pasada presentación. 

  Mauricio Macri dijo públicamente alguna vez que sentía "admiración" por Peña y está claro que siempre ha trabajado muy cómodo con él. Tienen una mirada parecida respecto a varias cuestiones y también comparten su enorme afinidad por las estrategias y teorías de Durán Barba. Es comprensible que resista su salida y pretenda sostenerlo hasta el final, pero está claro que hay un antes y un después del 11 de agosto. Hoy quedan exactamente tres meses para el diez de diciembre y poco más de un mes y medio para el 27 de octubre. Demasiado poco tiempo para cambios, parece. El presidente eligio el camino conocido y no utilizar al Jefe de Gabinete cómo pieza natural de recambio y oxigenación. Son decisiones. En lo político está claro que el camino del Gobierno no se facilita. Peña deja atrás demasiado roces con propios y ajenos cómo para encabezar algún sueño de recuperación electoral.






reiterados llamamientos