lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
17/07/2019
     
Economía o Marketing

Temor y esperanza por partes iguales en ambos campamentos. El peronismo dice que con esta crisis económica y una unidad del 80 % alcanza para ganar pero preocupa la historia y la improvisación. El oficialismo confía en su probada maquinaria electoral pero incomodan la realidad social y el presente de las encuestas.

 La mirada del Frente de Todos es territorial y política. Indican varios puntos a favor respecto a 2015: 
       
                                                ----- Sergio Massa, dueño del 15 -20 % hace cuatro años hoy está con nosotros.

                                                ----- Tenemos en la provincia una fórmula ordenada con Kicillof - Magario,  muy lejos de la durísima interna entre Aníbal Fernández y Julián Dominguez que empezó a escribir la derrota frente a Vidal.

                                                 ----- En la provincia tampoco está hoy Felipe Solá, que sacó casi 20 puntos hace cuatro años y tambien fue clave para la victoria de Cambiemos.

                                                  ----- La CGT no te suma votos pero representa apoyo logístico y aporte de fiscales. Hace cuatro años no estaban,

                                                  ----- Venimos de recuperar Santa Fe y el apoyo a Macri en Córdoba nunca será en las proporciones anteriores.

                                                   ---- Scioli perdió en la segunda vuelta por 600.000 votos frente a un Cambiemos que era todo esperanza y sin el mínimo desgaste. Cómo no imaginar ahora que se puede ganar cuándo el gobierno tiene tan poco para mostrar en materia económica y social?

   

     Pese a este análisis los temores están presentes.  El kirchnerismo viene de perder tres elecciones seguidas. En el 2013 el candidato frente a Massa era un moderado cómo Insaurralde y perdió.  En el 2017 fue la propia CFK  frente a Esteban Bullrich y tampoco pudo ganar. En el 2015 la fórmula Aníbal - Sabattella (mix de hombre del conurbano con el progresismo aliado a Cristina) naufragó ante María Eugenia Vidal. Esta claro que ninguna fórmula garantiza el complejo regreso a la victoria.

   Otro argumento razonable sobre el que esta oposición sustenta su optimismo es en torno a la preocupación ajena.  El desempleo en el conurbano llega al 13 % y la pobreza -mayormente instalada en el mismo ámbito- alcanza al 35 %. No son neutrales estos números. En la primera y tercera sección electoral es donde mas diferencia obtienen los Fernández frente a Macri - Pichetto.  Pero también está claro que no se vota UNICAMENTE por la economía. Carlos Menem ganó en el 95 con casi un 20 % de desocupación y una complicada situación social. El voto histórico contra el peronismo siempre rondó el 50 % y es particularmente mas alto contra CFK. Aquí comienzan los fantasmas opositores.  Alcanza  sólo con la crisis para ganar o falta algo más y no está claro donde buscarlo?

   Si la opción es la segunda los problemas se multiplican. Un conocido consultor estuvo las semana pasada en las oficinas de calle Méjico y volvió preocupado por la falta de conducción  de la campaña. También con un dato estrátegico preocupante "Los veo tan ocupados en responderle a Marcos Peña y Durán Barba que se olvidan de promover iniciativas propias que son indispensables, por ejemplo comunicar con mucha claridad y sentido común cuáles serán las principales  medidas de los primeros cien dias de gobierno. Es obligatorio apuntalar la esperanza y no está sucediendo"

     En el campamento de Cambiemos la principal autocrítica es el haberse opuesto al adelantamiento de las elecciones en la provincia. Dentro de un marco de derrotas generalizadas en todo el país un victoria de Vidal hubiese sido clave y además hoy no estaría atada al destino de un Gobierno nacional que donde mas flaquea es en el conurbano. El segundo punto es que hace poco más de un mes el oficialismo decía "No importa perder las PASO y tampoco la primera vuelta. En el ballotage la disputa es entre nuestro fracaso económico y el pánico a un regreso de CFK y ahí volvemos a ganar nosotros" Esa opción hoy no sirve, ahora son oficialismo y un derrota importante en las primarias - más de cinco puntos - podría agitar la pax cambiaria y enrarecer todavía más la situación política.

   El apresuramiento de los tiempos hace que el Gobierno corra hoy con fuerza detrás de los votos de Lavagna, Espert y Gómez Centurión. Si en conjunto sostienen entre 10 y 12 puntos la pelea de Cambiemos contra el Frente de Todos es mas despareja.

   Los datos a favor para Marcos Peña y Durán Barba devienen de los números de las últimas tres semanas. Las diferentes encuestas indican que, lentamente, Macri y Pichetto se acercan. La pregunta -y las dudas y temores- es si el goteo alcanza y cuán cerca podrán terminar de la principal fórmula opositora. Tienen a favor a Donald Trump, Bolsonaro, el FMI y la mayoría de los medios del país. No es poco.