domingo, 21 de julio de 2019
   
 
10/07/2019
     
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Informe económico semanal del Banco Ciudad donde la cotización del dólar continuó su tendencia a la baja y la inflación mantiene señales de moderación. El BCRA decidió introducir algunas modificaciones a su política monetaria, con una reducción de los encajes bancarios y la fijación de un nuevo piso para la tasa de LELIQ en el mes de julio.

 
   Por otro lado se conocieron datos positivos de la industria en algunos sectores y lo mismo acontece en la construcción,  reflejo de cómo la mayor estabilidad financiera y cambiaria empieza a derramar sobre la economía real. Asimismo la recaudación tributaria siguio exhibiendo  en junio un ritmo de crecimiento superior a la de las erogaciones del sector público nacional, profundizandosé  la consolidación de las cuentas públicas, algo que brinda fundamentos macroeconómicos mas sólidos al cambio de tendencia que lentamente comienza a vislumbrarse en el ciclo.

   En el plano financiero, tras marcar un retroceso de 5,4 en junio la cotización del dólar se contrajo otro 1,4 % en la primera semana de julio en un contexto favorable para el peso. Actualmente se combinan - entre otros elementos -  una mayor oferta de divisas del agro, un escenario internacional mas benigno  para los mercados emergentes, una decreciente incertidumbre política y elevados rendimientos en moneda local, en concurrencia con expectativas de devaluación que siguen contenidas.

   En este marco y ante una consolidación de la tendencia a la desaceleración de la inflación mensual durante junio cuando tanto los indicadores privados cómo las expectativas de los analistas apuntan a la caída de medio punto porcentual frente al dato de mayo, el Banco Central redujo el límite mínimo para  la tasa de política monetaria, el cuál pasó del 62, 5% vigente durante junio a un 58 % en el mes de julio. De esta forma el BCRA habilita nuevos descensos en la tasa de referencia.

   Paralelamente la máxima entidad monetaria anunció además una reducción de tres puntos porcentuales en los encajes bancarios para los depósitos a plazo, procurando que el descenso  en las tasas que perciben los ahorristas sea mejos marcado y sirva para sostener el interés por las posiciones en pesos y alentar la demanda de dólares. De hecho, mientras que la tasa de política moentaria continuó retrocediendo en la primera semana de julio, la tasa BADLAR experimentó un leve incremento luego que entrara en vigencia el pasado lunes la baja de encajes.