domingo, 17 de noviembre de 2019
   
 
01/04/2019
     
Convención si

Federico Storani, uno de los radicales mas críticos al Gobierno, rechazó la posibilidad de anular la Convención partidaria prevista para este mes. "Todos hablamos con todos". Su rol con Emilio Monzó. Roberto Lavagna. Momento económico. Córdoba cómo problema.

  Las resoluciones de la Convención Nacional de la UCR están por encima de las decisiones del propio Comité Nacional. Hace cuatro años los presentes en Gualeguaychú acordaron -por un margen escaso- integrarse politicamente  con el PRO y la Coalición Civica alumbrando a Cambiemos. En este mes de abril debe reunirse de nuevo y la cuestión hasta aquí viene muy debatida. Gerardo Morales propuso concretarla en Jujuy pero muchos resisten la invitación por considerar que el Gobernador es alguien demasiado cercano al Ejecutivo nacional y prefieren un escenario mas cercano a la neutralidad. El presidente del organismo es Jorge Sappia, un cordobés muy cuestionador de la gestión de Mauricio Macri y cercano a Ramón Mestre, que nunca aceptó la sugerencia del Gobierno Nacional de alinearse en la provincia detrás de Mario Negri. Sappia,  además de hacer públicas sus diferencias con el PRO, manifiesta su preocupación por la dilación y  falta de fechas concretas para la realización de la Convención.

   Durante la última semana se mencionó la alternativa de no convocar a la Convención y dejar que cada distrito  maneje de manera autónoma su relación con Cambiemos. Quienes pergeñaron la idea indican que es el mejor camino posible para evitar una muy posible fractura partidaria entre los que están a favor y en contra de la continuidad de la sociedad política con el Gobierno. Federico Storani piensa lo contrario. No está para nada de acuerdo con evitar la convocatoria e imagina ese encuentro cómo el mejor lugar para debatir el rol de la UCR en su  futuro inmediato.

    El actual Vicepresidente del partido reivindica el acuerdo de hace cuatro años, porque permitió la alternancia en el poder con el peronismo,  pero poco mas. Su principal cuestionamiento es a la falta de espacio y posibilidad de debate que ha tenido la UCR en todo este tiempo: "La situación es muy preocupante. Imagínese que mi gran interlocutor en Gualeguaychú era Emilio Monzó y también él ha sido desplazado de todos los lugares de decisión"

   Otra de sus diferencias con el Gobierno es respecto a la actual coyuntura era económica. Mientras el Presidente dice "hay que aguantar" Storani recomienda "una  gran convocatoria a partidos políticos, sindicatos y hasta la Iglesia para tratar de evitar que se siga deteriorando el poder adquisitivo del salario"

   Respecto a Lavagna, Storani lo recordó cómo un hombre ya designado por otra Convención para ser candidato del radicalismo en el 2007, indicó que en este momento "todos hablamos con todos" - haciendo referencia a un reciente encuentro del ex ministro con Ricardo Alfonsín y Juan Manuel Casella- pero no convalidó ningún apoyo de parte del partido a su eventual candidatura. Finalmente, en concordancia con otros dirigentes partidarios, expresó cómo un "problema serio" la decisión del Gobierno de clausurar la interna radical cordobesa que terminó con las ruidosa fractura entre Ramón Mestre y Mario Negri.