domingo, 17 de noviembre de 2019
   
 
25/02/2019
     
Bajo presión

Roberto Lavagna no quiere internas de ningún tipo y la cuestión complejiza al peronismo federal. Juan Manuel Urtubey rechaza hasta acá esa posibilidad de manera contundente. Presiones empresarias y mediáticas. Silencio de Pichetto. Massa más flexible.

  Hasta la semana pasada el comité de campaña del Gobernador de Salta no consideraba con seriedad la alternativa del ex  Ministro de Economía cómo candidato. Después del encuentro del fin de semana en San Juan, donde ambos estuvieron presentes junto a Sergio Uñak, hay otra mirada y persectiva.  Hasta aquí siempre habían considerado que la alternativa peronista a CFK correspondía por decantación a alguno de los mandatarios provinciales. Y el método para saldar aspiraciones diversas era la PASO.

   Ayer Marco Lavagna explicó con claridad por qué su padre reniega de cualquier tipo de primaria: "Si se propone cómo quién puede superar la grieta y encabezar un Gobierno de unidad nacional sería un contrasentido difícil de explicar el empezar disputando una interna partidaria"  Argumento interesante que oculta otras carencias: Sabe que no le sobra nada en la diícil pelea contra Macri y CFK y busca un consenso amplio que lo fortalezca de entrada y evitar la falta ostensible de estructura ante cualquier eventual gobernador con mas recursos y estructura.

    Urtubey dió cuenta en San Juan, donde compartió invitación de Sergio Uñak junto al propio Lavagna y otros gobernadores, de algunos cambios notorios hasta aquí no registrados. El ex Ministro de Economía dejó de mostrarse cómo el "Consejero despojado de intereses personales" para trocar en un rol mas expectante y presente.  Su aparición en encuestas varias y la múltiple consideración de los medios obligan a mirar la situación de otra manera. 

    El Gobernador de Salta, cómo muchos, sabe que para determinados sectores económicos y mediáticos es mas importante que pierda CFK a que gane el propio Macri. En ese camino observa toda una maquinaria dispuesta a construir y convalidar la candidatura de quién, número por número puede ser el que esté en condiciones de derrotar a los dos principales protagonistas políticos de la última década. 

   Esta mañana dijo Urtubey con firmeza que él descarta bajarse de cualquier PASO "Basta de resolver temas sensibles en encuentros de cúpula. Que la gente vote y se manifieste" Entendible, pero si Lavagna no quiere,  las miradas sobre él se multiplicarán de manera ostensible. Empresarios y medios, sectores donde siempre se movió con comodidad,  serán seguramente la avanzada pidiendo apoyar y no desgastar al ex Ministro. Tiempo de tensión para las légitimas y públicas aspiraciones presidenciales del Gobernador de Salta.