domingo, 17 de noviembre de 2019
   
 
15/01/2019
     
La Plata

"Massa Gobernador es una opción posible" dijo Julio Zamora, intendente de Tigre, y el acuerdo entre kirchneristas y el Frente Renovador avanzó un par de casilleros. Hace mucho que ambos sectores hablan en muy buenos términos. El massismo nunca se entusiasmó con ninguna sociedad nacional con CFK pero la provincia es otra cosa. Todavía no hay fecha para la convocatoria a elecciones en el distrito pero la coincidencia también representa el encendido de luces amarillas para María Eugenia Vidal, hasta aquí la principal beneficiaria de la fractura peronista. Los temores de Massa. Persuasión sobre Graciela Camaño. Negociación larga.

   Desde el 2013 -cuando le ganó las elecciones parlamentarias al kirchnerismo- Sergio Massa se imaginó siempre cómo un dirigente nacional. Dos años después su "Avenida del medio" no funcionó frente a la polarización de Macri y Scioli y la opción volvió a fracasar el año pasado frente a la disputa mayor de Esteban Bullrich y CFK.  Hoy esos caminos están todavía mas cerrados:

     a)  Participar de una primaria abierta y competir frente a CFK  es una montaña de  imposible escalamiento.  La intención de voto de la ex presidenta es sensiblemente superior en todo el país y particularmente en la provincia.

      b) Otra vez  candidato alternativo cómo en el 2015?  Es el escenario menos deseado, porque ya no funcionó y  está claro que si algunos sectores empresarios buscan una instancia superadora el elegido es Roberto Lavagna.

      c) Primaria abierta en el peronismo sin participación de CFK? Es una posibilidad. Pero dependería siempre de la decisión final de la ex presidenta que hasta aquí no resignó espacios en ninguna instancia.

   El progresivo acercamiento de distintos massistas hacia el kirchnerismo en busca de una unidad redituable para todos empezó hace mucho,  facilitado por el desaire oficial a su Jefe. Primero fue Felipe Solá, luego Daniel Arroyo, mas tarde Facundo Moyano y  el propio Julio Zamora se movió siempre muy cerca de sus  pares PJ. Los acuerdos parlamentarios pavimentaron mayores coincidencias y hace rato que de manera pública y privada se intenta avanzar en la conformación de un bloqe opositor. Está claro que con la división pierden ambos y que juntos puede ser una complicación importante para la Gobernadora.

   Hasta aquí,  Daniel Arroyo había manifestado su interés en ser candidato y Verónica Magario también fue medida cómo posibilidad.  Massa en carrera significa otra cosa. Tiene  un piso de votos de 20 -25 % en la provincia, nivel de conocimiento absoluto y un eventual acuerdo con el kirchnerismo está claro que potencia posibilidades. 

    Por supuesto que puede haber reticencias en ambos campamentos. Graciela Camaño es muy cercana a Massa y no se cansa de decir que no hay ninguna posibilidad de coincidencia con CFK. Su posición es previsible pero también está claro que cada vez tiene menos consenso. Que podría ofrecer a cambio cómo propuesta seria de poder en provincia o nación?  En el rincón mas ortodoxo del cristinismo ocurre algo parecido. Desde el instituo Patria o en Unidad Ciudana seguramente imaginaron a Axel Kicillof candidato. La disputa no es novedosa. Al decir de una socióloga  -Paula Canelo-  la cuestión es "Querer ganar o tener razón"?  Quienes se anotan en la primera opción militan el acuerdo con denuedo. Los tiempos en la provincia no son claros porque todavía no se sabe si habrá desdoblamiento o no, pero también se sabe que falta bastante para su oficialización. A ninguna de las partes le interesa en demasía adelantar nada. 

    Es muy pronto para que haya alguna respuesta o señal desde las cercanías de María Eugenia Vidal a esa posible unidad. La Gobernadora se mueve siempre sabiendo que es la dirigente con mejor imagen en nación y provincia y eso potencia siempre sus posibilidades. Pero también está claro que hace cuatro años fue la principal beneficiaria de la dura interna peronista entre Aníbal Fernández y Julián Dominguez y de la candidatura de Felipe Solá que también colaboró con la segmentación del voto. Este acuerdo que empieza a plasmarse seguramente multiplica riesgos en su intento reeleccionista.