lunes, 18 de noviembre de 2019
   
 
19/12/2018
     
Mala Praxis

Previsiblemente el oficialismo no pudo avanzar con su proyecto enviado a Extraordinarias contra las barras bravas. Se aprobó en general pero fracasó con el tratamiento en particular. El apuro del oficialismo y el escaso debate en comisión siempre alentaron este escenario. Sin acuerdo en el monto de determinadas penas y sobre la incompatibilidad entre cargos políticos y en clubes de fútbol.

 El espasmo nunca es buen consejero en político. Menos el voluntarismo. A medidados de noviembre el Gobierno estaba dispuesto a terminar el año sin mayores novedades en el Congreso. El mal  recuerdo de la accidentada media sanción a la reforma laboral el año pasado era un antecedente que no se quería repetir. Sin embargo llegó el frustrado segundo partido final entre River y Boca, el ataque al micro visitante y se decidió enviar este proyecto que siempre tuvo destino incierto.

  Oficialistas y opositores coincidian en dotar a la justicia de mejores herramientas pero hubo tres factores imposibles de superar:

                      a) Tiempos demasiado acotados: El texto final sobre determinadas penas recién fue informado por el oficialismo al resto de los bloques en la madrugada del martes y al mediodía había empezado la sesión. La pena para la falsificación de entradas había sido prácticamente igualada a un homicidio simple y con este punto hubo discrepancias incluso dentro de Cambiemos.

                       b) Factor Carrio. La diputada dijo el fin de semana que nunca estaría del mismo lado que las mafias del fútbol en un mensaje donde siempre se leyó que el destinatario era Daniel Angelici. Fue la principal impulsora de establecer la incompatibilidad entre el ejercicio de cargos públicos y algún rol dirigencial en determinados clubes. Está hoy Cambiemos en condiciones de saldar este debate?  

                      c) Patricia Bullrich. A puro voluntarismo, fue la principal impulsora del proyecto desde el Ejecutivo y la encargada de consensuar posiciones con Gabriela Burgos, radical jujeña titular de la Comisión de Legislación General. La figura de la Ministra de Seguridad, enfrentada con la Coalición Civica y el FPV  por el protocolo de Seguridad, tampoco era la mas adecuada para buscar unificar posiciones sobre la marcha y a última hora.

      Con poco tiempo para debatir y escasa estrategia parlamentaria el oficialismo llegó ayer al recinto  esperando poder conciliar la aprobación en particular dentro de la propia sesión.  No fue posible. Y era previsible. Las cuestiones técnicas irresueltas eternizaban los debates y luego de dos horas sin acuerdo en uno de los puntos,  Martín Lousteau pidió un regreso a comisión  rápidamente votado de manera favorable.  El repaso de esta situación generó malestar en Gabriela Burgos "No termino de entender la actitud del diputado, creí que era mas cercano a Cambiemos. Tampoco me cierran los votos de mi bloque. Hubo gente que no estaba, parecía que el tema no le importaba"



     
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