miércoles, 20 de noviembre de 2019
   
 
14/11/2018
     
Los límites

El kirchnerismo es la meca de muchos peronistas y eventuales aliados pero el cierre final no será sencillo. Que vamos a decir sobre la corrupción? Cuál es el mensaje en campaña frente a la multiplicidad de denuncias judiciales? El tema está lejos de ser saldado pero el debate se amplia en la medida que se suman eventuales aliados.

   Dos datos iniciales. Alberto Fernández dijo en Paraná que se debían asumir para las próximas elecciones tres compromisos: "No mentir, no robar y nunca tomar decisiones contra los mas necesitados". Juan Grabois por su parte,  reivindicó expresamente la candidatura de CFK pero señaló que "hubo un altísimo nivel de corrupción en la Obra Pública"

   Discutir los pasados doce años no resultaba hasta aquí un problema en el cristinismo mas cerrado. Hoy no es lo mismo y cambiaron por lo menos dos aspectos claramente. El primero es favorable a la ex presidenta y el segundo habrá que ver si se puede resolver en el marco de esta novedosa "unidad ampliada".

    El dato mas relevante es que ya hace un tiempo nadie se imagina poder ganarle a Macri el año que viene construyendo al margen de ella. El menos sencillo es cómo afrontar y que decir sobre el costado mas negro de doce años de administración. Varios de los que impulsan con decisión una construcción conjunta lo grafican con realismo:  La ex presidenta dejó hacer, no se enteró o fue parte de conductas delictuales. 

   Ninguna de las tres opciones es cómoda o válida en términos políticos y de futura candidata para Cristina Fernández de Kirchner. Quienes promueven el acercamiento entre ella y los nuevos regresados reconocen logros importantes de su gobierno y coinciden en realizar todos los esfuerzos posibles en función de abortar el fantasma mas temido: Macri 2019. El camino para implementarlo será azaroso y recién empieza.

   La opción mas sencilla no está claro ni mucho menos que sea la mejor. Si ella declina su candidatura  sería  mas fácil hablar de futuro que de pasado y focalizarse en los profundos desaciertos de la gestión de Cambiemos. Nadie empero, salvo CFK, sabe si esa es una alternativa. 

   La otra cuestión principalidad es la inamovible centralidad política de la ex presidenta. Su intención de voto nunca bajó del 25 % y con  eso supera por lejos a cualquier otro candidato opositor. Que sucede si decide dar un paso al costado en función de una unidad mas amplia y evitar el aireamiento de engorrosas causas judiciales? Hay capacidad de traslación de votos cristinistas hacia otro candidato-a? Hasta ahora no ocurrió nunca.

   Emilio Pérsico y el "Chino" Navarro (Movimiento Evita) también se reencontraron con su antigua Jefa. Y juntos rememoraron lo sucedido hace un año, cuando ellos se unieron a Randazzo y reclamaron vanamente las PASO provinciales. Cuentan que hubo un detallado repaso de lo sucedido y la mutua promesa de no "repetir errores". Cómo podría ser diferente? 

   Este es el cuadro de situación. Sin autocrítica,  CFK se queda con La Cámpora y un porcentaje de votos con techo bajo. Para crecer hay que escuchar mucho, coincidir en intereses comunes y hacer de la flexibilidad un ejercicio cotidiano.