martes, 19 de noviembre de 2019
   
 
22/10/2018
     
Luján: Contexto

Es comprensible el malestar oficial por la ceremonia del sábado. El conflicto con Moyano está en su nivel mas alto, pero también es cierto que la Iglesia acompaña a la dirigencia gremial en sus reclamos desde hace 30 años y que el mensaje de Moneñor Radrizzani contra "la globalización excluyente" es permanente desde Francisco a los curas villeros. Defensa de Pichetto al dirigente camionero. Moyano y Macri. Iglesia y política, una constante en la historia pasada y reciente.

  Desde hace casi tres años el Gobierno sobrelleva cómo puede su relación con Francisco,  caracterizada por microencuentros y empatía apenas diplomática. En ese marco es comprensible que mirara con desconfianza la ceremonia del sábado en Luján en la cual fue protagonista principal Hugo Moyano, hoy un adversario de peso pero hasta no hace mucho un dirigente con quién mantenían un diálogo fluído y  civilizada convivencia por años.

   El principal cuestionamiento fue el de "politizar a la Iglesia". Tal razonamiento puede entenderse cómo resultado de un malestar coyuntural, pero va a contramano de la historia.  Sin retroceder demasiado, allá por los 80, Monseñor Bufano era el obispo de La Matanza y oficiaba masivas Misas populares en el Mercado Central con Ubaldini y otros dirigentes gremiales cómo invitados principales.  Monseñor Olmedo, desde La Quiaca, fue siempre un muy duro crítico del menemisno durante los 90. No era la mirada de las máximas autoridades eclesiásticas, es cierto. Pero también es verdad que algunas cosas empezaron a cambiar en la Iglesia en los últimos años y también es un deber registrar esas modificaciones.

  Señalar que "la Iglesia se politiza" exclusivamente por lo sucedido en Luján y soslayar el reciente rol político y militante de esta misma Iglesia contra la Interrupción Voluntaria del Embarazo es elegir solo una parte de un conjunto mas complejo.  El mensaje central de Monseñor Radrizzani "Quiero felicitarlos por construir una alternativa humana a la globalización excluyente" es una posición histórica no ya sostenida por este obispo sino por el propio Francisco en documentos de la  Iglesia incluso antes de ser elegido Papa. Toma de posición no solo enunciativa sino llevada a la práctica organizando junto a dirigentes sociales a la gran masa de excluídos de la crisis del 2001. Tan "politizada" era la posición de la Iglesia a principios de este siglo que  Néstor Kirchner gambeteaba los actos del 25 de mayo en la Catedral buscando refugio en Obispos de provincia menos críticos con la corrupción y la situación social.

  Hay si un cambio histórico novedoso en cuanto al rol de la Iglesia respecto a otros momentos históricos. Mas allá de figuras individuales cómo Carlos Mugica y curas asesinados por la dictadura, las jerarquía eclesiásticas, medios de comunicación y determinados sectores políticos compartieron una visión común que hoy es parte del pasado: el reclamo de la Iglesia por una mejor distribución de la riqueza y contra la globalización reacomoda el marco de aliados y adversarios.

    El cuestionamiento último del oficialismo para con Moyano pasa por los cargos del Fiscal Scalera a su hijo Pablo. Lo acusa de encabezar una Asociación ilícita para perjudicar a Independiente junto a otros miembros  del club. por millones de dólares. Sobre el tema dijo Miguel Pichetto en Mar del Plata "Si empezamos a hablar de barras bravas aquí no queda nadie"  Casi cómo Elisa Carrio, que a cada rato señala a Daniel Angelici y dice "No soporto mas a las mafias del fútbol"

   El malestar del Gobierno con el camionero es comprensible. Tiene términos agraviantes para con sus integrantes,  fue homofóbico, denigrante para con la mujer y siempre aparece cómo resistiendo cualquier decisión de la justicia.  Sus defensores señalan en su favor "Hablaba  con Macri antes de las elecciones, iba con el "Momo" Venegas. Le prometieron mil cosas, de eliminar Ganancias en adelante y nunca cumplieron nada" Son las únicas razones para el enfrentamiento de hoy?  La confrontación la vive con naturalidad. Salió a la calle contra Menem, De la Rua y Cristina Kirchner. Ahora contra Macri. El dato singular de esta última pelea es que antes tuvo largos años de pacífica convivencia. Con el dueño de Manliba o el Jefe de Gobierno de Buenos Aires.