miércoles, 21 de noviembre de 2018
   
 
11/07/2018
     
Sin diálogo

Mauricio Macri dijo que "el peronismo no logra que el mundo confíe en ellos" y enfrió por ahora cualquier posibilidad de diálogo, mas allá de lo reclamado por la Iglesia y la propia UCR. El PJ por su parte calcula costos y beneficios en la previa de un año electoral.Gobernadores sin acuerdo. Las gestiones de Frigerio. El ataque a Pichetto.

   Es cierto que desde la profundización de la crisis y  la recurrencia al FMI por parte del Gobierno se intentaron caminos de coincidencia entre el Ejecutivo y la oposición, . pero nunca superaron la categoría de intentos voluntariosos.  Participaron  algún Ministro, Gobernadores de manera inorgánica y sectores empresarios preocupados por la situación económica y la falta de diálogo. 

   El Presidente ha sido refractario desde siempre a este tipo de acuerdos. Se negó acertadamente a integrarse con Massa en un mismo espacio antes del 2015 y resistió propuestas de Federico Pinedo, Monzó y el propio peronismo en tiempos mejores para el oficialismo. La frase de Durán Barba parece estar siempre presente "Una foto con ellos siempre representará para la sociedad más de lo mismo." En cuestiones de imagen puede ser inobjetable, a la hora de juntar votos en Diputados o Senadores está claro que cada vez será mas problemático. 

   El mayor cambio respecto a otros momentos de la gestión de Cambiemos está dado en la mirada del variopinto peronismo. Desde CFK a Pichetto pasando por Massa o los Gobernadores, ninguno tiene hoy demasiado claro los beneficios de un presunto acuerdo con el Gobierno. El primer reclamo, razonable, es que se unifiquen posiciones.  Los últimos tiempos han sido gravosos en esta materia. Desde los reclamos públicos de Alfredo Cornejo pidiendo segmentar el pago de tarifas a Elisa Carrió diciendo que "al Presidente no le dijeron la verdad" sobre el resultado final del debate por el Aborto en Diputados. O Federico Storani y Jesús Rodriguez pidiendo terminar con la rebaja de las retenciones.

   La otra duda grande del peronismo, mas allá de sus posicionamientos, es ¿ Por qué  sentarse a buscar coincidencias con un Gobierno donde todo indica que lo que viene será complejo y difícil: Actividad económica, inflación, generación de empleo, situación financiera? Puede haber casos de Gobernadores que entienden razonablemente que son parte del problema y corresponde la búsqueda de consensos generales. Es cierto. Pero también es verdad que les interesa poco y nada ser los socios o aliados de políticas de ajuste frente a otros sectores del peronismo radicalmente enfrentados al Gobierno. 

   Rogelio Frigerio intenta tender puentes y aviva la llama del diálogo. Federico Storani dijo hoy lo mismo y planteó la necesidad imperiosa de un acuerdo grande. Las gestiones están, pero del otro lado los gestos son demasiado contundentes en distintos niveles. Carlos Verna, Gobernador de La Pampa, dijo ayer de manera rotunda "no me voy a sumar a ninguna política de ajuste, no me anoten en esa". El Presidente está claro que desde su punto de vista "no hay interlocutores que ofrezcan garantías serias cómo en tiempos de Menem y Alfonsín" y Elisa Carrió aportó lo suyo cuiando su ladera Mariana Zuvic se encargó de decir anoche sobre MIguel Pichetto "Es el Corleone del Congreso. Controla la impunidad del Senado"