jueves, 20 de septiembre de 2018
   
 
07/05/2018
     
Encierro

Durante el fin de semana mas difícil del Gobierno en dos años casi no hubo voces políticas propias que salieran en defensa de las medidas y a sostener un presente complicado. La causa principal es el aislamiento del Ejecutivo en sus decisiones y la nula comnicación con el Congreso y otros dirigentes. El dato nuevo es la queja de Intendentes y Gobernadores propios.

 Intendente 1 "En mi distrito tengo varias textiles y jugueterías que me vienen avisando hace tiempo que si no se frena la importación china van a tener que cerrar. Hablé con el Ministro de Producción Cabrera  y me dijo que eran temas que resolvía el Presidente. Me reuní con Mauricio y me mandó otra vez a que le explicara la situación en detalle a Pancho. Así estoy hace seis meses, sin ninguna solución. El cierre de las fábricas puede ser muy complicado"

 Intendente 2 "En mi municipio hay por lo menos tres curtiembres. Hace poco apareció una resolución del Ministerio de Agricultura que según los dueños hace que la producción sea inviable.. Hablé con Etchevehere un par de veces y no arreglé nada. Los dueños ya me avisaron, si el problema no se soluciona tienen que parar las plantas"

 Gobernador: "Hace un tiempo pedí una reunión con Sturzenegger y la verdad que me atendió rápido. Le conté que lo admiraba y había leído sus libros, pero también le expliqué que en mi provincia había muchos problemas con las economías regionales y que los productores me pedían soluciones. Resultados? Ninguno. Me contó sus diferencias con la Jefatura de Gabinete y sus limitaciones pero sigo esperando las soluciones"

   El reclamo de los tres tiene un denominador común. Son casi miembros fundadores del PRO y los encargados de dar la cara ante la gente que los votó. Sienten sin embargo que deben responder por decisiones que no son propias y donde nunca son consultados. No son el único caso. Hace mucho tiempo que se multiplican quejas entre senadores y diputados del oficialismo por estar al margen de cuestiones clave que además deben defender en el recinto.  Emilio Monzó es la máxima expresión de esta falta de diálogo indispensable entre el Ejecutivo y el Legislativo.

   En este marco no resultó para nada particular que este fin de semana casi no aparecieran voces, ni propias ni de aliados, explicando lo que viene y respaldando las decisiones tomadas. Apenas un poco del tándem Elisa Carrió - Fernando Sánchez  (La primera con críticas a la transparencia y el segundo apuntando a Dujovne por su alquiler de aviones privados) y Humberto Schiavoni. Nada más. 

   La situación económica (dólar en alza, metas de inflación otra vez disparadas, congelamiento de parte de la obra pública) seguramente tenga también a partir de ahora su correlato político. El disciplinamiento impuesto desde Jefatura de Gabinete es  mas sencillo de imponer en tiempos de bonanza que en momentos complejos.  El Gobierno necesita ahora del apoyo militante de propios y ajenas, le es indispensable. Para conseguirlo,  la estrategia mas adecuada debería ser la de escuchar mas, atender reclamos y decidir menos en soledad. Habrá que ver cómo se instrumenta.