sábado, 21 de julio de 2018
   
 
02/05/2018
     
Sin margen

Marcos Peña ratificó esta mañana que el Ejecutivo no aceptará ninguna modificación del cuadro tarifario. La decisión pone al oficialismo al filo de una derrota hoy en Presupuesto y Hacienda y la semana que viene en el recinto. Se ratifica posible veto. Costos políticos. No había otro camino? La resistencia y opciones de los propios socios del Gobierno en Diputados. Anticipo de la reforma laboral.

 Es la Comisión estrella de la Cámara. Preside el rosarino Luciano Laspina (Cambiemos) y los tres vices son Diego Bossio (Peronismo Federal), Marco Lavagna (Frente Renovador) y Axel Kicillof (FPV). Otros integrantes son Martín Lousteau, José Luis Gioja, Nicolás Massot, Eduardo Amadeo, Carmen Polledo, Facundo Suárez Lastra, Fernanda Vallejos, Silvia Lospenatto, José Cano, Paula Olivetto y demás. Es también la mas numerosa. Son 49 integrantes de los cuales 23 son oficialistas. Buen número pero no le alcanza para ser mayoría propia. Si la oposición hoy logra dictamen el proyecto modificatorio podría ser tratado la semana que viene en el recinto y esta vez no necesitará 2/3. Le alcanzará con mayoría simple.

   Hace siete dias el oficialismo tuvo que bajar de urgencia para evitar que la Cámara comience a sesionar solo con la presencia opositora. Hoy puede tener una derrota de peso y lo mismo podría ocurrir en el recinto la semana que viene. Es una estrategia adecuada? El año pasado el oficialismo anudó acuerdos clave con el massismo y este año intentó lo mismo con el peronismo federal. Hoy estos puentes parecen no estar y la posición de Peña esta mañana no es nueva "Si hay sanción de leyes que modifiquen la estructura tarifaria del Ejecutivo habrá veto".

  La intransigencia oficial no es compartida por muchos dentro del propio bloque oficial. Básicamente el radicalismo,  pero también otros legisladores del PRO y la Coalición Civica. Su mirada es la siguiente "Si no tenemos número, si hay reclamos de gobernadores, intendentes y todo el arco opositor, no sería mas razonable buscar algún punto de coincidencia y evitar una nueva derrota?" 

   El Ejecutivo accedió primero a fraccionar pagos tras un pedido de la UCR y luego señaló que el camino a seguir para reducir costos era la disminución de impuestos provinciales y municipales. Aquí empero tropezó con propios y extraños y desde el propio radicalismo se propuso la reducción del IVA a la mitad para que el esfuerzo fuese compartido con Nación. Mas allá de la voluntad de diálogo de varios oficialistas tratando de buscar algún camino alternativo, hasta aquí no ha aparecido ningún gesto de conciliación por parte del Ejecutivo.

     En este complicado presente tampoco ayuda la particular situación del Presidente de la Cámara. Hoy dijo Daniel Lipovetsky que "se queda hasta fin de año". Emilio Monzó tiene muy buen diálogo con propios y ajenos, pero el tema es que no participa de las decisiones del Gobierno. Sin este vínculo imprescindible y de confianza entre el Ejecutivo y el Legislativo parece imposible que alguna estrategia funcione.

    Durante largos años, y con razón, el kirchnerismo fue severamente cuestionado por transformar al Congreso en "una Escribanía". Cierto, pero también era verdad que tenía el número suficiente para imponer su voluntad sin acceder a cambios a vecers mínimos y muy razonables de la oposición. La situación de Cambiemos es completamente distinta. No tiene mayoría propia y está obligado a concertar. Si el cambino elegido es el opuesto, los resultados negativos dejarán de ser una sorpresa.