jueves, 20 de septiembre de 2018
   
 
06/03/2018
     
Mas de 71

Un colectivo heterogéneo cómo nunca de Diputados presenta hoy su proyecto para la interrupción del embarazo. La cantidad de firmas importa, pero mas todavía su unidad bajo el mismo paraguas y la sostenida campaña en favor de la norma. La oposición aparece todavía dispersa y con pocas herramientas discursivas. Los números de una eventual votación.

  Sergio Wisky (PRO Rio Negro)  trabajaba hasta hace poco cómo médico en un hospital público de Bariloche. Romina del Pla (PO, Frente de Izaquierda) es la máxima conducción de la combativa SUTEBA de La Matanza.  La mirada política de ambos no coincide en prácticamente nada, pero hoy presentan un proyecto conjunto para la interrupción legal del embarazo. No conforman la única particularidad.  Facundo Suárez Lastra, radical conservador,  comparte firma con el "Cuervo" Larroque y "Wado" De Pedro. Alejandra Martinez (UCR Jujuy) es una ferviente defensora en todos los casos de su jefe Gerardo Morales. Aqui sin embargo, suscribe la misma presentación que Leopoldo Moreau o Nicolás Del Caño.

  Setenta y un diputados es un número inusual cómo respaldo para  cualquier proyecto y el hecho ya lo hace diferente, pero la amplitud política de los firmantes lo transforma en único.  Con otro detalle clave en su favor: el posible espacio opositor no tiene todavía elementos que permitan aglutinarlo y por ahora, tampoco discurso propio.  Lejos de estar saldado el debate, sin embargo,  el propio presidente Macri, la Iglesia, Cristina Fernández de Kirchner, Elisa Carrió, Juan Manuel Urtubey y otros gobernadores se han manifestado históricamente en contra del proyecto. 

  Los partidarios de una legislación que habilite la interrupción del embarazo tienen por estas horas el respaldo de decenas de médicos de diversos hospitales públicos y privados de todo el país reclamando la sanción de la ley.  Dicha militancia avanzará los próximos dias y semanas. El proyecto empezará a debatirse en comisión en abril y lo imaginan llegando al recinto en julio o agosto. Los números sobre un eventual respaldo o rechazo son brumosos. Los partidarios del sí indican que el núcleo duro de opositores no supera los 60 o 70. Según estos cálculos habría mas de 100 diputados y diputadas que todavía no definieron su voto y en ellos estaría la llave de la definición final. En muchos casos no resulará sencillo. Paula Olivetto se definió cómo una "católica practicante y cómo tal en contra  del aborto"  pero " tengo en claro que represento intereses de ciudadanos con una mirada  que no necesariamente es la mia"

    Daniel Lipovetski, otro PRO a favor, expresó esta mañana que lo mas interesante  es que aqui "no cuentan las definiciones partidarios. Se vota según la conciencia de cada uno y el proceso de construcción de una mayorías es muy diferente a lo conocido en otros casos".  Los partidarios del rechazo al debate propuesto por el Presidente tropiezan hasta aqui con algunos inconvenientes notorios:

      1)  Falta de estrategia. La decisión del Ejecutivo no la esperaban. Los militantes por la despenalización, en cambio,  vienen presentando proyectos en conjunto desde hace por lo menos un lustro

      2) El silencio de sus presuntos representantes: Elisa Carrio y CFK, por ejemplo, no han expresado hasta aqui una sola opinión sobre el tema

      3) Las voces opositoras que aparecieron solo han representado hasta el momento a los sectores mas conservadores de la Iglesia, nunca al mundo de la ciencia o la salud,  involucrados directamente en la cuestión. 


         El primer paso se concreta esta tarde. Imposible anticipar una definición, pero está claro que la unidad en la diversidad de los firmantes y el desconcierto opositor no son cuestiones menores al momento de indagar por lo que viene.