martes, 22 de mayo de 2018
   
 
22/02/2018
     
Pros y contra

La masiva marcha de ayer es el inicio de una ilusión de unidad opositora. Puntos a favor y posibles diferencias. El rol de Pablo Moyano. Quién conduce? La izquierda y sectores vinculados a la Iglesia cómo nuevos participantes. El gobierno remitió todo a la situación judicial del camionero.


   Imposible saber hoy si la heterógena convocatoria de ayer tiene alguna posibilidad de continuar en el tiempo o empezó a morir cuando desarmaron el escenario. La segunda posibilidad es generalmente la mas común. 

   La historia argentina desde siempre es mas proclive a generar cambios con una conducción vertical que a partir de procesos mas horizontales. La cita de ayer tuvo en Hugo Moyano su protagonista principal, pero parece imposible que el camionero  pueda ser el conductor exclusivo del espacio opositor que pelea por nacer y crecer.  En años pasados, por ejemplo, nunca fue exitoso en sus intentos por desarrollarse  políticamente en el peronismo nacional o bonaerense.  Su re-vinculación con el kirchnerismoi y particularmente con CFK tampoco debería ser simple luego de largos años de peleas y disputas mutuas que alfombraron la llegada de Cambiemos al po der.  

   La necesidad de unidad ante el adversario, sin embargo, provoca fotos impensadas.  Moyano padre jamás fue amigo de incorporar a los movimientos sociales al fogón de la CGT.  Hoy el divorcio con los Gordos y otros viejos amigos está consumado y entonces hay lugar para los consejos de Juan Carlos Schmidt, que siempre militó ese acercamiento. Tampoco hubo nunca demasiado diálogo con los ceteístas Micheli y Yaski,  pero las necesidades mutuas los reunieron  en el mismo palco. En los últimos años del kirchnerismo e incluso ahora su hijo mayor fue siempre la cara mas dura de los reclamos. El mecanismo funcionaba de manera aceitada. Pablo maximizaba reclamos y Hugo era el encargado de mediar con alguna solución a mitad de camino de la primeroa demanda. En los últimos tiempos ese rol se fue modificando  y el heredero se conviritió en parte principal de acuerdos con Juan Grabois, kirchneristas cómo Edgardo Depetri  y los dos referentes de la CTA. También fue el mas crítico del Gobierno respecto a la Reforma previsional y la laboral,  que marcó el inicio de la ruidosa ruptura del Gobierno con el camionero.

   Previsiblemente Néstor Pitrola fue muy crítico del discurso de Moyano. Algo muy raro debería estar ocurriendo si hubiese sido al revés. Por mas cambios y transformaciones que atravesemos en el siglo XXl,  todavía no llegó el tiempo de escuchar elogios desde el troskismo hacia un dirigente gremial  formateado por la Juventud Sindical Peronista de los 70.  Myriam Bregman y Nicolás del Caño, en cambio, participaron de la convocatoria.

   La pata politica apareció menguada y en desorden. Máximo Kirchner y el "Cuervo" Larroque llegaron juntos pero sin demostraciones de aparato propio. Las conducciones del PJ en Nación y Provincia se manifestaron a último momento y tampoco movilizaron de manera orgánica. Sueltos hubo Intendentes cómo Gustavo Ménendez,  Fernando Gray ,  Leonardo Nardini,  Verónica Magario y Ariel Sujarchuk . También diputados cómo  Agustín Rossi  y volvió Aníbal Fernández.  La dispersión en la cita es la mejor foto de este momento en el peronismo. Tras  dos años de intentar asimilar la derrota del 2015,  recién la semana pasada se concretó  el primer intento de unificación en el gremio de Víctor Santamaría.  

   La atomización del PJ  es otro desafío clave para  los sueños de unidad que algunos intentan bosquejar desde ayer. Para muchos, la dispersión gremial sumada a la falta de conducción política resultará inmanejable para cualquiera. Los  optimistas indican en cambio que es un momento ideal para construir desde mayor horizontalidad y amplitud polítca. Dicen esto e imaginan un espacio claramente superardor del peronismo: "Si se pretende ganarle a Cambiemos tienen que estar adentro los movimientos sociales, radicales cómo Palazzo y todos los independiente que vinieron al acto. Para eso el paraguas del PJ no alcanza, tiene que ser algo mucho mas abarcativo"

  La respuesta política del Gobierno fue clara y con alineamiento de voces. Moyano  busca  unicamente protegerse de sus problemas judiciales y los presentes en la marcha tienen una sola jefa que se llama Cristina Fernández de Kirchner.