sábado, 21 de julio de 2018
   
 
20/02/2018
     
La marcha

Mañana estará en la calle la concentración convocada por Moyano, que reacciona ante lo que considera una persecución judicial del Gobierno pero también hace base en reclamos gremiales y sociales por una situación económica en deterioro. La estrategia oficial. El jefe camionero abandonado por viejos socios y con nuevas compañias. Preocupación por el desarrollo. No todo es imagen. Impacto externo. El dia después. Esperando la recuperación económica.

  Dos verdades principales enmarcan la cita del miércoles:

         a) Si bien el apoyo del PJ nacional  (hoy se conoció el respaldo público de José Luis Gioja) y el peronismo bonaerense (se manifestó ayer)  fueron dos noticias bien recibidas, el moyanismo llega desflecado al acto de mañana. No van a participar Luis Barrionuevo, Armando Cavalieri, José Luis Lingieri, los hermanos Daer, Andrés Rodriguez, Miguel Caló, la dirigencia del transporte (Roberto Fernández) y tampoco los gremios ferroviarios. Ninguno se caracterizó por su combatividad frente a ningún gobierno. Es cierto. Mantuvieron el mismo nivel de diálogo desde Menem a Néstor Kirchner y hoy hacen lo mismo con Mauricio Macri.  "Son siempre oficialistas" diría Moyano. Pero también es cierto que estuvieron a su lado en los últimos años. Cuando él confrontaba con CFK y cuando todos juntos se acercaban tanteando a la experiencia de Cambiemos,  escapando de la cercanía de Scioli a la ex presidenta.  Hoy sus viejos aliados se alejan invocando que la convocatoria solo obedece " a problemas personales de Hugo"  

     En su lugar aparecen caras nuevas, y extrañas. Van a estar Roberto Baradel, Hugo Yasky, Pablo Micheli, el kirchnerismo, los movimientos sociales donde orbita cómo figura principal Juan Grabois y también  varios sectores de la izquierda mas critica. No será el primero de estos encuentros heterógeneos. Pablo Moyano es la cara mas crítica de la familia "Son todos unos cagones" dijo de la dirigencia gremial que rechazó el convite y ya ha estado en otras oportunidades compartiendo palcos con los nuevos compañeros de su padre. Cuanto puede durar esta sociedad transitoria? Imposible saberlo. Este es el Moyano que convoca. Desprovisto de aliados históricos, con amigos nuevos y muy enfrentado con el Gobierno, que lo apunta en frente gremial (investigación sobre transparencia de fondos sindicales), empresarial (presunto lavado en empresas familiares a cargo de hijos de su esposa) y deportivo (negociados con ventas de entradas por parte de la barra brava de Independiente)

     
       b) El gobierno por su parte sabe que atraviesa una primera parte de año muy complicada. Dólar a 20,25, aumentos pendientes de luz y gas por encima del 25 %, paritarias trabadas en los gremios mas importantes, inflación creciente y  cuentas fiscales en rojo.  Además, problemas judiciales para el Ministro de Finanzas Luis Caputo, denuncias contra Luis Etchevehere y Jorge Triaca y la renuncia de ayer de Valentín Diaz Gilligan. Nicolás Dujovne y algún ministro recién regresado de Chapadmalal se muestran confiados en que a partir de junio algunas variables pueden enderazarse. Mientras tanto, y tratando de recuperar parte de la agenda política y social perdida desde diciembre pasado, debatir el tema seguridad a partir del caso Chocobar y enfrentar a Moyano son parte principal de una estrategía lógica desde el ejercicio del poder: hablar poco de los temas que no podemos solucionar y mas de aquellos donde podemos influir o decidir.


     Mañana nadie tiene la seguridad absoluta en torno al desarrollo pacífico de la marcha,  pero hay una numerosa organización mixta (camioneros y fuerzas policiales de la ciudad) apuntando a una realización ordenada. Sería el primer  y único logro conjunto. Las interprertaciones post tampoco serán neutrales. El Gobierno apuntará contra un dirigente con muy baja imagen social, repetirá denuncias por supuestos manejos dolosos en el sindicato y el fútbol y reivindicará el perfil dialoguista de otros pares que ahora mismo se preparan para viajar a Europa con Triaca.   El moyanismo seguramente resaltará el número de convocados (esperan de 200.000 a 300.000 asistentes)  e insistirá en sus reclamos contra una política económica que desatiende el mercado interno y desprotege a los sectores del trabajo. Pablo Moyano, recordamos,  fue el mas enfático de los opositores a las modificaciones en el cálculo del haber jubilatorio y la frustrada reforma laboral que el Gobierno intentó debatir a fin de año en el Senado. 

    El Gobierno, números en mano, sabe que pelearse con Moyano siempre paga en término de imagen. Con seguridad habrá mañana muchos argentinos discrepando con la marcha y volverán  a anotarse en una opción siempre muy beneficiosa para el Ejecutivo: Lo viejo contra lo nuevo. Comprensible. También es verdad que una concentración importante de dirigentes políticos y gremiales opositores manifestando contra las políticas económicas nunca es el mejor aliciente para inversiones que llegan de un modo muchó mas módico que el esperado.