sábado, 21 de julio de 2018
   
 
15/12/2017
     
Sensatez Carrió

Levantó la Sesión, le pidió a Patricia Bullrich que terminara con la represión, reclamó bono compensatorio para los jubilados y se opuso radicalmente a un posible decreto del PE sobre la Reforma Previsonal. Todo inversamente proporcional a la estrategia oficial, que volvió a pecar de optimismo al momento de calcular el quorum y donde el accionar de Gendarmería pareció por largas horas carecer de conducción política.

 
     La condición escencial de cualquier estrategia parlamentaria para poder ser implementada es saber garantizar de verdad los votos necesarios para llevarla a cabo y Cambiemos volvió a fracasar en su apuesta mas importante del año. Se suponía que con el acuerdo con los Gobernadores iba a tener el número imprescindible para aprobar la Reforma Previsional en Diputados y la realidad fue diferente. Se indicó durante la semana previa que necesitaba 21 votos que ayer finalmente terminaban siendo 23 porque Jorge Enriquez (CABA) y Astrid Hummel (Santa Fe) todavía no habían jurada y por ende no podían participar de ninguna votación. De todos modos, indicaban, estaba garantizado el apoyo de 6 santiagueños, otros tantos misioneros, dos neuquinos,  mas el voto de salteños, tucumanos, sanjuaninos, entrerrianos y catamarqueños. Gerardo Zamora, sin embargo,  dividió la representación de su provincia, los representantes de Urtubey no aparecieron y lo mismo pasó con otros representantes provinciales.

    Es cierto que el Quorum conseguido fue legítimo. Lo reflejó el tablero electrónico del recinto y la detallada radiografía de tres periodistas parlamentarios. Pero también es cierto que duró la nada misma (siete segundos), fue ajustadísimo y nunca mas pudo ser reconfigurado por el oficialismo. Y también es cierto que alcanzarlo demoró una eternidad. Impropia de un tema tan sensible cómo el jubilatorio. Si el oficialismo hizo una apuesta tan audaz cómo anticipar la sesión prevista recién para el miércoles que viene,  correspondía tener sentados desde antes de las 14 los legisladores necesarios para empezar la Sesión y despejar fantasmas con urgencia. No pasó. El optimismo del Ejecutivo basado en su acuerdo cupular con los Gobernadores nunca se trasladó al recinto. Suponer que el comportamiento de los diputados iba a ser idéntico al de los Senadores fue el primero de una serie de errores muy importantes.

   Otro de los temas centrales tiene que ver con la propia vida interna de Cambiemos. Elisa Carrió había dicho durante todos los dias previoos "No me contaron toda la verdad del proyecto. Coincido con la primera parte pero me escondieron el tramo final."  Ayer en el recinto habló sólo en nombre de la minoría de su bloque y dijo que los "jubilados van a tener la compensación que corresponde". Ahora todo indica que se saldará ese reclamo de la chaqueña por decreto y tras un nuevo diálogo con los Gobernadores insisistirán el lunes con la aprobación del proyecto. Pregunta de sentido común: Si la propia socia política tenía reclamo sobre la ley y ahora va a ser escuchada, no corresponía ponerse de acuerdo antes y evitar el bochorno de ayer?  Consultado Alvaro González sobre el tema dijo esta mañana "Siempre se pueden hacer las cosas mejor"

  Tras el fracaso de ayer,  Marcos Peña hizó hincapié en la violencia vivida en el recinto y cuestionó a diputados del FPV.  Es cierto, pero también hay una historia paralela.  Durante toda la campaña previa a octubre el Gobierno en su conjunto y el Jefe de Gabinete en particular desmintieron de manera rotunda cualquier afectación del ingreso jubilatorio : "No lo pensamos para este año ni para los que vienen" dijo en una nota del mes de julio. A ese antecedente hay que sumarle el trámite legislativo del proyecto. Se voto en dos dias en Senadores y en Diputados se emitió dictamen de comisión en tres horas, cuando quedaban treinta legisladores con el uso de la palabra pendiente y sin convocar a expertos en sistemas jubilatorios o constitucionalistas que indican que el proyecto será apelado judicialmente de manera masiva. Estas cuestiones también deben anotarse al explicar la violencia de ayer, adentro y afuera de la Cámara. 

   Levantada la Sesión y cerca de las 5 de la tarde Elisa Carrió tuvo otra aparición significativa  "Patricia Bullrich, termine con la represión".  El pedido no es casualidad y va a generar mas tensión en Cambiemos.  El rol de la Ministra de Seguridad no es novedoso.  Convalidó todas las actuaciones de Gendarmería y Prefectura y no se conoce la mínima investigación sobre el comportamiento de ambas fuerzas en las muertes de Santiago Maldondo y Rafael Nahuel. Es cierto que en el primer caso la justicia demostró que "no hubo desaparición forzada de persona" pero también es verdad que el gendarme Echazú dijo que "si se hubiera entregado estaría vivo" y que hay decenas de imágenes mostrando cómo la persecución violenta  a miembros de la comunidad mapuche" Lo del Lago Mascardi es mas grave. Nahuel murió cómo consecuencia de disparos efectuados por integrantes de los Albatros.  Gabriela Michetti  sumandosé al espíritu de la conducción de Bullrich dijo  en esos dias "En estos casos el beneficio de la duda le corresponde a las fuerzas de seguridad".  

  Ayer sobraron balas de goma y gases lacrimógenes. Adolescentes vecinas de Congreso que fueron detenidas, diez balas de goma en el tórax de un fotógrafo  ex Página y una en la pantorrila de otro de Clarín son  la mínima muestra de una fuerza que se maifestó sin control político durante horas. Mas allá de la Ministra, sin embargo, lo mas preocupante es lo señalado hoy por Santiago Fioritti en Clarín "En la Casa Rosada no hay quién reconozca que detrás de la dureza con la que se mueve Bullrich esta el propio Macri".